La primera noticia es la que da cuenta del nacimiento de dos Partidos que intentan apelar a los ciudadanos que se consideran huérfanos de representación con los Partidos actuales con representación en los Parlamentos. Básicamente apelan a abstencionistas desesperados, votos en blanco y votos nulos. No creemos que a los votantes de los Partidos de derecha ni a los votantes de los Partidos anti España, ni mucho menos a los votantes del actual PSOE se les ocurra votar a ningún Partido patriótico de izquierda de verdad, como “Izquierda Española” de don Guillermo Valle, ni a ningún Partido “social liberal” a la Macron como el que acaba de lanzar don Edmundo Bal. Sabemos de las dificultades, de los intentos fallidos anteriores, debido básicamente al lamentable nivel del capital humano, de lo utópico que resulta preocuparse de los valores republicanos (libertad, igualdad, solidaridad) en la España de hoy, de la acorazada mediática, de la falta de recursos, etc…pero es reconfortante que se relance el debate, que aún haya personas dispuestas a desenmascarar, a combatir los totalitarismos, separatistas o wokes, al caciquismo, a los enemigos del maltrecho Estado de Derecho, de la convivencia y del bien común. Mi respeto intelectual y admiración por los señores del Valle y Bal, muy distantes en su oferta, aunque más no sea porque han conseguido formar un Partido dónde otros fracasamos (ULIS). Está todo por ver y por hacer, pero su propio nacimiento es una buena noticia, una bocanada de aire puro y un relanzamiento de una lucha trascendental: ¿Qué democracia española queremos y dejaremos a las futuras generaciones?
Como nos vamos a dedicar intensamente a la campaña para las europeas, será fundamental conocer su planteamiento de cara al futuro de la UE, probablemente el último clavo ardiendo que nos queda a los ciudadanos españoles. Sobre todo a los de centro izquierda.
La segunda noticia nos ha resultado sorprendente, inesperada, pero posiblemente prometedora. Consiste en que el Partido más votado en las Generales, el PP, pese a su enfoque enraizadamente caciquil de España, ha levantado el tema fundamental de la ilegalización de los Partidos que atentan contra el bien común de los españoles y su democracia constitucional. Vale que lo han hecho torpemente (¡olvidarse de Bildu y el PNV!), con excusas, fuera de una visión alternativa de España, incoherentemente con su complicidad pasada…lo que Ustedes quieran. Pero es el segundo punto de inflexión del mayor Partido de España (el primero fue el cambio de actitud en Europa) que empieza a poner en solfa algunas mentiras y otros errores que llevan decenios destruyendo la España de los libres e iguales (¿democracia no militante? ¡Qué carajo! Toda democracia es militante y su primer deber es protegerse y proteger el bien común). Empezar a reconocer que hay que acabar con el absurdo destructivo y vergonzosamente deletéreo sobre el que se ha basado la política española, desde los pactos del Majestic en particular, es síntoma de que la alarma ya ha llegado a Europa y al mayor Partido de España. La izquierda democrática (es decir la que no está en el Gobierno) tiene que ver ahí una plataforma de entendimiento para llegar algún día al gran pacto de Estado que reclamaba Manfred Weber. Porque los muros existen y deben existir para salvar democracias. En el caso de España es necesario un muro contra filoterroristas, golpistas, separatistas, racistas y enemigos del bien común. Me encantaría vivir en una España donde el debate y la pugna política fuera que si de izquierdas (ahí estaría muy jacobinamente) o si de derechas. Ahora la pugna es España sí o España no. Y va ganando el NO de la mano de delincuentes.