Para los expertos, no se trata solo de una cuestión estética: es una apuesta estratégica que puede impactar directamente en el posicionamiento de la marca, en su percepción por parte del público y en su capacidad para mantenerse competitiva en un mercado en constante evolución.
“Una marca necesita un relanzamiento cuando pierde relevancia para sus consumidores debido a cambios en las tendencias del mercado, las tecnologías o los valores de los clientes”, cuenta Olga Llopis, socia directora de Comuniza, agencia especializada en branding.
En España el mercado está especialmente receptivo a este tipo de movimientos estratégicos, debido a los rápidos cambios en las preferencias de los consumidores y a la creciente digitalización.
“Si los consumidores perciben la marca de manera diferente a lo que esta pretende comunicar, un relanzamiento puede ayudar a corregir esta desconexión”, agregar Llopis. Y finaliza: “En mercados saturados, un relanzamiento es una estrategia para diferenciarse y reposicionarse. Apple lo hizo magistralmente bajo el lema "Think Different", redefiniendo su identidad tras un periodo de declive”.