El salón principal del hotel, ovalado y oblongo, se quedó corto. Al lado, en otro salón y en la misma mesa, un consejero político de la embajada de Cuba, un diputado CAM del PP, diplomáticos, empresarios y tres periodistas. Conversación sobre puros cohibas, juego de dominó, oferta de lecciones gratis de mus al cubano y repaso a presentes y ausentes. En los salones estaban los que debían: El PP al copo, empresarios, diplomáticos, los que controlan desde dentro o afuera. Prensa. También, el Padre Ángel y Pepe Álvarez-UGT.
Tras el saludo y la ristra de titulares, siguió la justa entre el presidente de Nueva Economía Fórum, José Luis Rodirguez y el orador Alberto Núñez-Feijóo. Precisa y sagaz. Inteligente y muy buena. Con al menos cuatro toma y daca, ‘do ut des’, detectados. Había que llevar y tratar la realidad y ambiente nacionales. A ello se aplicaron con preguntas y respuestas. Los dos sabían lo que hay en juego tapado u oculto. Atención con énfasis a temas de calado: Fin próximo de la época Sánchez. Corrupción sanchista y afines. Denuncia en el Congreso de los Diputados, a cuenta de la Dana; por un parlamentario, general en la reserva, que sirvió en la Unidad Militar de Emergencias (UME) y puso en un brete la moral, entidad y capacidad de los ministros de Interior, Defensa y de todo el Gobierno. Problemas del gobierno sin ayudas. Como objetivo, dar al pueblo la posibilidad de decidir. Inmigración imprevista con reparto de cargos y menas. Venezuela, con Sánchez valiente ante dictadores muertos y cobarde con vivos. Se conocerá lo que hacen Zapatero y Sánchez, y nos avergonzará. Trump habla de Groenladia, Canadá y Panamá, pero está al frente de la primera protencia mundial. En España, más tecnología y menos ideología. Energia industrial nuclear. Muface. Unidad del PP.
Con Sánchez y su gobierno achicharrados, y difícil un ataque de responsablidad entre egos menguados y curritos sociocomunistas sumisos sin alpiste, la única solución posible y doble es echar a Sánchez. Previstas ambas en la Constitución como Cuestión de Confianza y Moción de Censura (Arts. 112 y 113). Difícil conseguirla con una Cuestion de Confianza, pedida por Junts-Puigdemont, que pondría en solfa al Estado Autonómico y hundiría lo que roce sin remisión - posible si Sánchez lo aguanta en perjuicio nacional y beneficio propio - queda como segunda opción, la Moción de Censura. Feijóo y Rodríguez lo sabían, como los que llenaban los salones del Four Seasons y los que siguen la actividad política. Feijóo, textual, lo matizó: ‘Si los señores de Junts quieren elecciones y apoyan una Moción de Censura, tengan la seguridad que presentaré una moción de Censura... Estoy a disposición para abrir una nueva etapa. Es necesario y sobran motivos, pero faltan votos’. Ahí es nada, las vergüenzas o desvergüenzas de todos al aire.
A partir de ahí, ante el futuro, primero las opiniones. El ‘Ya veremos’ de Felipe González de hace un rato, ‘Éste nos vende y se vende’ del que tomaba un café a mi lado. Después la actividad y respuestas a la puesta en situación de Feijóo, convocando a capítulo y poniendo ante la historia la responsabilidad de los grupos políticos. Ciertamente, en cuestión de tiempo, más o menos, según intereses, estamos ante la realidad nacional a expensas de los partidos políticos, de su interés, que pueden ser de todos o de pocos; y de sus actos y movimientos.
De entrada, en el hotel Four Seasons ante Nuñez-Feijóo, José Luis Rodríguez, presidente de Nueva Economía Fórum y periodista, lo captó y resumió: ‘movimientos ciertamente convulsos’.