Este tema se detalla en el punto 26 del decreto. Según el documento, con el objetivo de fomentar la inversión, a partir del 1 de junio del presente año se otorgará un permiso de residencia en Uzbekistán por un período de 5 años en un procedimiento simplificado a ciudadanos extranjeros y personas apátridas, a cambio de 250 mil dólares estadounidenses, y 150 mil dólares por cada miembro de la familia (esposa/o, hijos y padres).
El programa de la "Visa Dorada" está orientado a crear condiciones favorables para los inversores extranjeros, brindar garantías legales y fortalecer el clima de inversión en el país. También contribuye significativamente a la apertura del país, la protección del capital y el desarrollo de relaciones económicas internacionales estables.
Cabe destacar que, en los últimos ocho años, a pesar de las tensiones en el mundo, la implementación de una política exterior abierta y pragmática se ha convertido en la carta de presentación de Uzbekistán en la arena internacional.
La república se ha convertido en un lugar atractivo para los inversores extranjeros. No sería un error decir que Uzbekistán, con su creciente potencial económico, es, en este sentido, el destino más atractivo de Asia Central.
Por supuesto, para ganarse la confianza de los inversores extranjeros, es necesario ofrecerles las condiciones, oportunidades y beneficios adecuados. Este enfoque no solo se aplica en Uzbekistán, sino también en todo el mundo.
Actualmente, y especialmente en el contexto de los desafíos globales de la economía mundial, se intensifica la competencia por atraer inversiones a nivel global. El inversor elige un país que ofrezca condiciones favorables y un entorno seguro para invertir. Porque quiere tener una protección jurídica confiable para su capital.
Hace siete u ocho años, las principales empresas no se atrevían a invertir en Uzbekistán, ya que los derechos de los inversores no estaban suficientemente garantizados. Sin embargo, desde 2017 se están llevando a cabo reformas profundas en Uzbekistán para crear un entorno de inversión favorable. Las garantías de los derechos de los propietarios privados, incluidos los inversores, fueron actualizadas e incluso reforzadas en la Constitución. Además, en los últimos años se han aprobado varios decretos y resoluciones del jefe de Estado, así como documentos pertinentes del Gabinete de Ministros, dirigidos a estimular la inversión extranjera.
Los resultados no tardaron en llegar. Hoy en día, dondequiera que uno vaya en Uzbekistán, se encuentra con nuevos proyectos de inversión y empresas conjuntas.
El Foro Internacional de Inversiones de Tashkent, instituido por iniciativa del jefe de Estado, se ha convertido en una tradición y despierta un gran interés a nivel internacional. Además, se ha creado el Consejo de Inversores Extranjeros. Sus principales objetivos son brindar asesoría sobre las principales áreas de desarrollo de la inversión, el comercio, la tecnología y la innovación en Uzbekistán, basándose en experiencias exitosas y prácticas internacionales, así como garantizar un diálogo abierto entre el gobierno uzbeko y los inversores extranjeros.
Durante su intervención en el III Foro Internacional de Inversiones de Tashkent, el presidente de Uzbekistán expresó su apoyo a los inversores extranjeros:
«Hemos dado pasos decisivos para mejorar radicalmente el entorno de inversión y negocios en el país, eliminando gradualmente todas las barreras. Las reformas a gran escala que estamos llevando a cabo están dirigidas precisamente a que cada inversor se sienta libre y seguro».
En los últimos siete años, Uzbekistán ha recibido más de 100 mil millones de dólares en inversiones extranjeras. Se ha aprobado una ley sobre asociaciones público-privadas y se han implementado más de mil proyectos. Se ha lanzado la producción nacional de 1800 nuevos tipos de productos.
La nueva iniciativa de otorgar una “Visa Dorada” a inversores extranjeros también abrirá el camino para acelerar la atracción de inversiones extranjeras a la república.
Los inversores extranjeros que operan en el país también valoran positivamente el amplio programa de reformas del Nuevo Uzbekistán. Según ellos, el firme respaldo del jefe de Estado a la actividad inversora y su determinación de continuar con una cooperación mutuamente beneficiosa merecen un alto reconocimiento.
«El diálogo activo del presidente Shavkat Mirziyoyev y los miembros del gobierno con los inversores extranjeros es de gran importancia. Este enfoque se ha convertido en una señal clara y convincente para estimular la atracción de inversión extranjera directa con miras al crecimiento económico y al desarrollo del país. Las condiciones actuales y las nuevas iniciativas en su país demuestran que Uzbekistán está preparado para recibir inversión extranjera directa. Además, las reformas económicas impulsadas por su presidente —en particular, la liberalización del mercado cambiario, la liberalización del sector bancario y las reformas monetarias, la reestructuración y privatización de empresas estatales, entre otras— brindan confianza y respaldo a los inversores extranjeros», afirma Naguib Sawiris, fundador del principal holding de inversiones egipcio Orascom.
Según los expertos, programas de visado similares se utilizan ampliamente en la práctica internacional, incluyendo países de Europa, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Singapur y otros.
En particular, en el marco del programa de “Visa Dorada”, las tarifas establecidas son: entre 250 y 500 mil euros en Portugal, 250 mil euros en Grecia, 300 mil euros en Chipre, 550 mil dólares en los Emiratos Árabes Unidos, 5 millones de dólares en Estados Unidos, 7,7 millones de dólares en Singapur, 250 mil dólares en Hungría y 60 mil dólares en Letonia.
Este tipo de programa se ha consolidado como un instrumento eficaz para atraer capital, tecnología y dinamismo empresarial en los países mencionados. La emisión de “Visas Doradas” crea un entorno favorable y predecible para los inversores extranjeros, proporciona garantías legales y fortalece la confianza en el clima de inversión. Esta innovación refleja el enfoque estratégico del país hacia la apertura, la protección del capital y el desarrollo de relaciones económicas internacionales estables.
Algunos países ofrecen “Visas Doradas”, mientras que otros incluso otorgan ciudadanía completa a extranjeros mediante el llamado “pasaporte dorado”. El objetivo de estas políticas es atraer capital e inversionistas extranjeros adinerados.
Los países de Asia Central también están implementando programas similares de “Visa Dorada”. En particular, en abril de este año entraron en vigor en Kazajistán nuevas normativas para la obtención de este tipo de visa. Pueden solicitarla quienes hayan invertido al menos 300 mil dólares estadounidenses en el capital estatutario de empresas kazajas o en valores emitidos localmente. Posteriormente, pueden obtener un permiso de residencia por un período de 10 años.
En resumen, el programa de la “Visa Dorada” está orientado a atraer inversión extranjera directa para la modernización tecnológica de la economía nacional, la actualización de la producción, la privatización de activos estatales y la creación de nuevos empleos en las regiones del país donde existe fuerza laboral disponible.