El grupo de países en desarrollo sin litoral está compuesto por 32 Estados miembros de la ONU. Entre los países de la CEI que forman parte de este grupo se encuentran Armenia, Azerbaiyán, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.
Los principales objetivos del grupo son la elaboración y promoción de intereses económicos colectivos, la implementación eficaz de programas de acción globalmente acordados y el fortalecimiento de una posición común en asuntos económicos internacionales clave en el marco de la ONU, la OMC y otros foros multilaterales.
La Conferencia Internacional sobre los Países en Desarrollo sin Litoral es el principal foro de toma de decisiones para los LLDC y se celebra cada diez años.
La primera conferencia tuvo lugar los días 28 y 29 de agosto de 2003 en Almatý (Kazajistán), conforme a la resolución 57/242 de la Asamblea General de la ONU. Previamente se celebraron dos sesiones del comité preparatorio intergubernamental de composición abierta.
Como resultado, se adoptó el Programa de Acción de Almatý (PAA), que estableció una base global para crear sistemas eficaces de transporte en tránsito, mejorar los procedimientos administrativos y simplificar los controles fronterizos.
La segunda conferencia LLDC se celebró del 3 al 5 de noviembre de 2014 en Viena (Austria). Como resultado, se adoptó el Programa de Acción de Viena para el período 2014–2024, que se centró en satisfacer las necesidades particulares de los países sin litoral en términos de desarrollo, erradicación de la pobreza y otras prioridades.
Uzbekistán participa activamente en los esfuerzos internacionales previstos en estos documentos, dirigidos a resolver problemas específicos. Se están aplicando medidas para desarrollar una infraestructura sostenible de transporte y logística, diversificar las rutas comerciales y reforzar la cooperación regional. Estas áreas se han convertido en una prioridad estratégica nacional, estrechamente vinculada al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
En 2022, la Asamblea General de la ONU aprobó por unanimidad una resolución especial sobre el fortalecimiento de la interconectividad entre Asia Central y Asia del Sur, iniciativa propuesta por Uzbekistán y copatrocinada por 40 países.
En los últimos años, el país ha sido promotor y participante de grandes proyectos como el corredor ferroviario transafgano, el desarrollo del Corredor Medio de Transporte y las iniciativas de la Franja y la Ruta, así como proyectos chino-centroasiáticos.
Esto se complementa con los esfuerzos por modernizar la infraestructura interna: construcción y electrificación de líneas ferroviarias, creación de centros logísticos modernos y terminales. Paralelamente, Uzbekistán impulsa activamente su agenda en organizaciones como la Organización de Estados Túrquicos, la Organización de Cooperación Económica, la Organización de Cooperación de Shanghái y otros formatos regionales.
Este enfoque multivectorial ya está dando resultados: el volumen de tránsito a través del país está aumentando y Uzbekistán está consolidando su papel como nodo de transporte en Eurasia. Lo más importante es que el país refuerza su resiliencia ante riesgos externos y traza un camino hacia una integración plena en la economía global, a pesar de las limitaciones geográficas objetivas.
Así, la doble condición de país sin litoral de Uzbekistán ya no se percibe como un desafío. Hoy en día, es un factor estratégico que define las prioridades internacionales del país y lo convierte en un actor clave de la nueva logística euroasiática.
La participación del presidente Shavkat Mirziyoyev en la próxima conferencia de la ONU en Turkmenistán, como destacan los expertos, reafirmará el compromiso de Uzbekistán con el fortalecimiento de la solidaridad internacional y la búsqueda de soluciones sostenibles al problema discutido. Además, permitirá al país realizar una contribución constructiva a la nueva agenda internacional sobre la integración de los países sin acceso directo al mar en los procesos económicos globales.