El Informe Regional de las Mujeres en el Turismo en América Latina y el Caribe, elaborado por ONU Turismo, considera que “un aspecto crítico son las dificultades en el acceso a financiamiento, ya que esto condiciona de manera determinante la capacidad de las mujeres de impulsar sus emprendimientos y de insertarse en los mercados”. Ellas tienen menos acceso a abrir una cuenta en una institución financiera (68% frente a un 75% de hombres), a disponer de una tarjeta de crédito propia (22% frente al 33%) o a realizar pagos digitales (54% frente a 64%).
Sin embargo, las mujeres muestran un mayor impulso a la hora de emprender proyectos empresariales pequeños o medianos. Como señala un informe de Mastercard del pasado mes de marzo, “casi la mitad de las mujeres en la región (49%) ha emprendido un negocio propio o piensa hacerlo en algún momento”, lo que se alinea con los objetivos de ONU Mujeres, que recientemente subrayó que, en otro sector como el agrícola, “cerrar la brecha de género y la brecha salarial podría incrementar el producto interno bruto mundial en un 1%”, lo que supone casi un billón de dólares.
También el Banco Mundial insiste sobre esta idea al asegurar en un informe que, además de que el crecimiento de un 15% en la participación de las mujeres en el mercado laboral en la última década ha disminuido la pobreza del 17,7% al 14,6%, el ingreso laboral femenino aportó el 30 por ciento de la reducción de la pobreza extrema.
Por su parte, el Pacto Global de Naciones Unidas estima que, en todo el mundo, las mujeres podrían aumentar sus ingresos hasta un 76% si se superara la brecha en la participación en el empleo y la brecha salarial entre mujeres y hombres. El organismo dependiente de la ONU calcula que esto tendría un valor global de 17 billones de dólares estadounidenses.
Los datos que arroja el Informe Regional de las Mujeres en el Turismo en América Latina y el Caribe, elaborado por ONU Turismo, evidencian que todavía queda mucho camino por recorrer para lograr que esa igualdad impulse un crecimiento económico que aproveche el constante aumento de llegadas de turistas —200 millones en 2023—.
El estudio muestra, no obstante, avances esperanzadores en la participación de las mujeres latinoamericanas en el sector turístico: el 69% de las personas matriculadas en estudios turísticos, el 52% de los trabajadores del sector y el 51% de los cargos de las administraciones públicas relacionadas con el turismo son mujeres. Por contra, solo el 25% de las administraciones nacionales del turismo están lideradas por mujeres.
Tras la celebración en 2024 en Asunción (Paraguay) de la primer edición de la Conferencia Regional de ONU Turismo, este organismo quiere subrayar en la reunión de San Salvador “el papel fundamental de la innovación, la educación y el empoderamiento digital para apoyar el empoderamiento y el avance de las mujeres en el sector”. Para ello también se quiere implicar a administraciones públicas y empresas privadas para “garantizar la seguridad y la dignidad de las trabajadoras del turismo en toda la región”.