Finaliza este 2025 que dejamos atrás y nos encaminamos hacia un incierto 2026 con muchos retos aún por dilucidar, especialmente los que tienen que ver con los conflictos abiertos en Oriente Medio (Israel-Palestina), y la Guerra de Ucrania.
El año 2025 se caracterizó por una alta inestabilidad global, marcada por conflictos armados persistentes, cambios políticos significativos, tensiones comerciales y avances tecnológicos, junto con desastres naturales exacerbados por el cambio climático. A continuación, un resumen de los aspectos más destacados, basado en revisiones anuales de fuentes internacionales:
- Regreso de Donald Trump a la presidencia de EE.UU. y sus impactos globales: Trump implementó políticas "America First" que incluyeron tarifas arancelarias masivas, retiro de acuerdos internacionales como el Acuerdo de París y la OMS, y recortes en agencias federales. Esto desencadenó una guerra comercial global, con la mirada puesta en China y la UE, afectando mercados mundiales y relaciones diplomáticas. Además, EE.UU. intervino en conflictos como ataques a instalaciones nucleares iraníes y mediación en Gaza.
- Conflictos armados y tensiones geopolíticas: la guerra Rusia-Ucrania entró en su cuarto año, con avances mínimos rusos, ataques de drones ucranianos y esfuerzos de paz fallidos impulsados por Trump. Se registró una guerra de doce días entre Israel, Irán y EE.UU., con bombardeos a sitios nucleares iraníes. Otros choques incluyeron India-Pakistán por Cachemira (con ataques mutuos y suspensión de tratados), Camboya-Tailandia por disputas fronterizas, y la continuación de la guerra civil en Sudán con masacres como la de El Fashir. En Gaza, un frágil alto el fuego mediado por EE.UU. permitió intercambios de rehenes, pero con violaciones persistentes.
- Cambios en el liderazgo mundial y elecciones: destacó la muerte del Papa Francisco y la elección del primer papa norteamericano, Leo XIV (Cardenal Robert Prevost), quien enfatizó la justicia social y la tradición litúrgica. Hubo transiciones clave: Mark Carney como primer ministro de Canadá, Friedrich Merz como canciller de Alemania, Sanae Takaichi como primera mujer primera ministra de Japón, y elecciones controvertidas en países como Bielorrusia, Venezuela y Camerún. Golpes y protestas derrocaron líderes en Guinea-Bissau, Nepal y Perú.
- Avances y tensiones en inteligencia artificial (IA): la carrera por la IA se intensificó, con China lanzando modelos avanzados como DeepSeek y utilizando minerales raros como arma económica contra EE.UU., lo que llevó a inversiones globales de 1.5 billones de dólares. Surgieron preocupaciones por desinformación, pérdida de empleos y regulaciones tras incidentes como demandas por suicidios inducidos por chatbots.
- Revueltas de la Generación Z y movimientos sociales: jóvenes lideraron protestas contra la corrupción y la desigualdad en América Latina, África y Asia, derrocando gobiernos en Nepal, Madagascar y Perú. El símbolo de la bandera pirata de "One Piece" se volvió global en redes sociales.
- Desastres naturales y cambio climático: eventos extremos batieron récords, incluyendo ciclones como Melissa en el Caribe, inundaciones en Texas, terremotos en Myanmar (más de 5.000 muertos) y tifones en Asia. Incendios forestales en Europa y California causaron miles de millones en daños, atribuidos al calentamiento global que superó los 1.5°C en 2024.
- Acuerdos de paz y logros diplomáticos: se firmaron tratados como el de Armenia-Azerbaiyán (mediado por Trump), Congo-Ruanda, y avances en la desarme del PKK en Turquía. Eventos como la COP30 en Brasil y la cumbre G20 en Sudáfrica abordaron financiamiento para el desarrollo y clima.
En general, 2025 ha sido un año de disrupción, con un enfoque en el nacionalismo estadounidense, escaladas bélicas y respuestas a crisis climáticas y tecnológicas, lo que debilitó instituciones multilaterales como la ONU y la OTAN. Los retos a los que se enfrenta el Mundo se sintetizan principalmente en l búsqueda de un sistema global de coexistencia que supere el sistema bipolar de dos bloques que enfrentó al planeta durante la Guerra Fría, pero que desapareció paulatinamente a partir del colapso de la Unión Soviética.
Para muchos analistas internacionales, la República Popular de China no viene a sustituir a la URSS en el concepto del sistema bipolar, por mucho que los Estados Unidos busquen en China el “suplente“ de la URSS.
La articulación de un nuevo orden mundial tras el descalabro de la Guerra Fría y el desmantelamiento del llamado “Telón de Acero” no ha hecho otra cosa que añadir más caos a la estabilidad planetaria y la aparición de nuevas amenazas como los radicalismos islámicos o laincertidumbre global que crean las migraciones planetarias que definen una nueva forma de inmigración ilegal.
Existen dudas también acerca de que los sistemas de Seguridad y Defensa de las diversas naciones sean también seguros y garanticen la disuasión. Las nuevas redes de telecomunicaciones y los temas de satélites no estañan exentos de riesgos, y la ciberseguridad es una asignatura cada vez más pendiente.
Nuevas formas de guerra, como las híbridas, las comerciales o los golpes que asestan los grupos terroristas en los países desarrollados son formas inéditas de conflicto a las que nos enfrentamos constantemente.
Por su parte, el papel de algunas potencias que ya no son emergentes sino reales, como China o la India, los convierten en nuevos árbitros de los conflictos internacionales y actores incuestionables que actúan con prudencia pero con determinación, a lo que se une una cada vez mayor presencia suya en todos los contextos económicos y de mercado, adquiriendo una buena parte de protagonismo en los mercados de todos los continentes.
El año 2025 que cerramos ahora viene marcado por buenas dosis de inestabilidad, con la guerra entre Rusia y Ucrania aún sin resolver y la aparición de un nuevo conflicto de enorme gravedad en Oriente Medio, como es el de Israel sobre los territorios palestinos de Gaza. Este último conflicto viene a afectar el tráfico de mercancías por el Mar Rojo y Canal de Suez, complicando enormemente el tráfico de mercancías por buque y elevando los precios de las mismas.
Por otra parte, se han evidenciado a nivel mundial el crecimiento de otras opciones políticas identitarias, nacionalistas y con visiones más radicales en muchos de los países avanzados, que han traído como consecuencia la revisión necesaria de la manera de afrontar los nuevos problemas sociales y económicos.
Por su parte, España no se muestra hoy ante sus aliados, ni de la Unión Europea ni en el seno de la OTAN, como un país fiable ni económica ni políticamente: España parece no poder o no querer cumplir con sus compromisos en ls diversas alianzas a las que pertenece.
La incertidumbre de la dirección de la política nacional hará que España sea un país imprevisible que generará más inseguridad aún y alejará las inversiones externas, planteando nuevas dudas para nuestros aliados y amigos en el mundo de las relaciones exteriores. Esto podría afectar a la receptividad de inversiones industriales y movimientos aún más negativos que los percibidos en el sector inmobiliario.
España continuará manteniendo una tendencia a mayor demanda que oferta en vivienda y estos factores sostendrán el alza de los precios tanto de compraventa como de alquiler.
CONSEJOS PARA LOS INVERSORES
La renta fija se encuentra en un momento complicado, y éste es un cuento que nos suena de años anteriores, pero que se va a seguir repitiendo. Los inversores más conservadores se chocan de frente con unos tipos de interés que continuarán al alza. Es probablemente hora de la deuda pública, especialmente en los países de la Eurozona. En este contexto, recomendaríamos infraponderar la deuda gubernamental de la eurozona y sobreponderar la de EEUU, mientras que estaríamos positivos en crédito en las dos partes del mundo.
En lo que respecta a los mercados, las caídas consecutivas de las bolsas en septiembre y octubre, después de un entorno general de tolerancia al riesgo durante 2025, han puesto nerviosos a los inversores. Así que los consejos más prácticos para los inversores deberán centrarse en la diversificación. Las estrategias neutrales al mercado pueden elevar la diversificación generando un flujo de rentabilidades que no guardan correlación ni con las acciones ni con los bonos. Una estrategia de renta variable neutral al mercado puede invertir en acciones, pero el perfil de rentabilidad puede ser bastante diferente, por lo que, en nuestra opinión, es una clase de activos diferente. Añadir bonos, por ejemplo, a las acciones aporta más diversificación que invertir únicamente en acciones. Es necesario tener cuidado con los posicionamientos macroeconómicos y no apostar por las criptodivisas o criptomonedas como vehículos de inversión especulativa: si son monedas, debemos tratarlas como monedas, no como productos de inversión alternativa.
La renta fija emergente es la que, aparentemente, se encuentra más atractiva por valoración, a la vez que los fundamentales de algunos países se muestran sólidos, pero aun así ya sabemos que esta inversión no es apta para todos los corazones. La renta fija vuelve a ser el activo estrella recomendado por los expertos para este 2026, a pesar de la volatilidad experimentada en el 2025 y el desafío que representan los movimientos en los mercados donde se negocian. La bajada de los tipos de interés por parte de los bancos centrales a partir de la segunda mitad del próximo año, impulsará a los inversores a buscar rentabilidades actuales mediante la sobreponderación de la renta fija en sus carteras.
En cuanto a la renta variable, se plantea con cautela debido a la evolución de los beneficios empresariales en un contexto de desaceleración económica o recesión, y a las esperadas bajadas de los tipos de interés. Según las previsiones, cuando se vislumbre la mejora económica y la disminución de los tipos de interés, las acciones podrían experimentar un repunte. En renta variable, nos toca lidiar con las dudas. ¿EEUU o Europa? Aunque EEUU se encuentra más cara por valoración, la economía al otro lado del Atlántico parece más afianzada, por lo que sobreponderaríamos esa región, si bien siendo cuidadosos con los sectores que más han crecido este año. En el caso de Europa, se encuentra más barata y podríamos tenerla en cartera, siendo igualmente muy selectivos.
En el ámbito de las divisas, se espera una estabilización del apetito por el riesgo, lo que mantendría al dólar en su rango actual hasta que finalmente se debilite, especialmente debido a la disminución del crecimiento de EE. UU.
Nuestra cautela con la renta variable nos hace mirar con cariño a los valores más defensivos. Así, podríamos decantarnos por valores sólidos, con buen dividendo, visibilidad en sus resultados, ventajas competitivas o barreras de entrada en su sector.
En definitiva, compañías que nos puedan ayudar a aguantar el tirón si finalmente el escenario se torna más gris de lo que inicialmente pensamos. Tengamos el paraguas a mano.
Con una perspectiva de más largo plazo, somos firmes convencidos de la posibilidad de encontrar valor en las megatendencias, que nos permiten invertir en los grandes cambios que van a marcar el futuro y que redefinirán los estilos de vida. Son la base de los nuevos motores de crecimiento económico que tienen su origen en cambios sociales, políticos, económicos y tecnológicos, con un impacto económico a largo plazo. Con ellas, podemos intentar esquivar el posible fin del ciclo económico, dado que invertimos en empresas que se benefician de un crecimiento secular y sostenible a largo plazo. Así, ideas como el envejecimiento de la población, el cuidado del medio ambiente o las inversiones en ciudades inteligentes, por poner algunos ejemplos, pueden ser excelentes diversificadores para nuestras carteras.
Los nuevos campos tecnológicos como los que se aplican a las energías alternativas o el Big Data y la Inteligencia Artificial pueden ser escenarios atractivos para la inversión a medio o largo plazo, y también todo aquello que tenga que ver con el tratamiento de las aguas o las tecnologías de la alimentación, en un planeta que demanda cada vez un mayor consumo rápido, preparado y seguro.
MAGNITUDES MÁS DESTACADAS
Desde la perspectiva geoestratégica los gobiernos continuarán expandiendo el proteccionismo comercial y las políticas industriales para promover la soberanía económica. Estas políticas, en la mayoría de los casos, estarán dirigidas a productos y sectores que se consideran críticos para la seguridad nacional y la competitividad internacional. Las tecnologías requeridas para la transición digital y climática probablemente encabezarán esa lista en 2026. Un complejo escenario geopolítico que, además de generar incertidumbre, volatilidad y falta de visibilidad sobre la futura senda de crecimiento, parece erosionar los principios del liberalismo económico, que fueron clave en el progreso de las economías avanzadas y emergentes. Las oportunidades que puedan suponer los procesos de nearshoring o friendshoring a la economía española por su posición en el mundo, aun relevante posición competitiva, y ser considerado como aliado fiable para grandes mercados, podrían ser eclipsadas por el impacto negativo del proteccionismo y el impulso de presiones inflacionistas.
Todo ello en un contexto en el que operan otras grandes megatendencias, como la transformación digital, la transición energética o el envejecimiento demográfico.
Más allá de las megatendencias estructurales, en el terreno de la coyuntura económica, se espera que la economía global tenga un crecimiento del PIB constante pero decepcionante en 2026, con trayectorias económicas divergentes, destacando a la cabeza el crecimiento de España.
En este contexto, los últimos datos sobre la actividad económica del área del euro (UEM) son positivos, y parecen confirmar un escenario de recuperación económica suave en el medio plazo impulsada por el consumo. Una recuperación heterogénea por sectores de actividad –intensa en servicios, mientras las manufacturas muestran una debilidad persistente−, por países –pobre desempeño en Alemania, que contrasta con el dinamismo en España− y por componentes, destacando la atonía de la inversión empresarial. De acuerdo con las proyecciones más recientes se estima que el crecimiento del PIB real de la UEM se podría situar entre el 1% y el 1,5% en 2026. Un escenario que se enfrenta a múltiples retos en el futuro próximo, como la baja productividad, el envejecimiento de la población, o la resiliencia social, y otros nuevos, como las transiciones climática y digital, o los cambios geopolíticos.
El Banco Mundial pinta un panorama sombrío de la situación de la mayoría de la población mundial. Para 2026, "la reducción de la pobreza extrema global se habrá desacelerado hasta casi detenerse, haciendo de la década 2020-2030 una década perdida". Alrededor de 3.500 millones de personas viven con menos de 6,85 dólares al día, la definición de la línea de pobreza más relevante para los países de ingresos medios, donde viven las tres cuartas partes de la población mundial. "Sin una acción drástica, se podrían necesitar décadas para erradicar la pobreza extrema y más de un siglo para eliminar la pobreza tal como se define para casi la mitad de la población mundial". Se han logrado pocos avances en la lucha contra el calentamiento global: "1.200 millones de personas se enfrentan a peligros relacionados con el clima y a una alta vulnerabilidad, siendo el sur de Asia y el África subsahariana algunas de las regiones más afectadas”.
Se necesitan medidas fiscales decisivas para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y proporcionar a los gobiernos los recursos necesarios para hacer frente a futuras perturbaciones y presiones de gasto. La piedra angular de los esfuerzos por estabilizar la carga de la deuda debe ser la adopción de medidas más enérgicas a corto plazo para contener el crecimiento del gasto, optimizar los ingresos y mejorar las trayectorias creíbles de ajuste a mediano plazo. Y ésta sería una medida que debería aplicar también España, como uno de los países con mayor nivel de endeudamiento de la OCDE.
En suma, estamos ante un contexto que en 2026 se manifestará con un crecimiento mundial que continuará siendo resiliente a pesar de los riesgos significativos.
En las diversas materias, las previsiones serán las siguientes:
Previsiones Económicas y Financieras Globales para 2026
Estas proyecciones reflejan un crecimiento moderado, con desaceleración en algunas regiones debido a tensiones comerciales, políticas proteccionistas y riesgos geopolíticos. Hay variabilidad entre fuentes, pero el consenso apunta a un PIB global alrededor del 3%, con inflación controlada y tasas de interés en descenso.
Crecimiento del PIB Global y por Regiones
Se espera un crecimiento global estable pero moderado, impulsado por el consumo resiliente, inversiones en IA y estímulos fiscales, aunque frenado por aranceles y fragmentación económica. El PIB mundial se proyecta entre 2.8% y 3.2%, con un promedio de 3.0%. Las economías emergentes lideran (alrededor del 4%), mientras que las avanzadas crecen más lento (1.5-1.6%).
Inflación
La inflación global se moderará hacia los objetivos de los bancos centrales (alrededor del 2-3%), gracias a la desaceleración de presiones salariales y energéticas. Sin embargo, en EE.UU. podría subir temporalmente en la primera mitad del año debido a aranceles e inmigración restrictiva, alcanzando un pico antes de bajar a 2.3-2.6%. En la Eurozona, se espera por debajo del 2% (1.7%), y en China podría permanecer baja o negativa en deflactor del PIB. Riesgos incluyen volatilidad en precios de alimentos y energía.
Tasas de Interés y Política Monetaria
Los bancos centrales continuarán relajando políticas, con recortes en tasas para apoyar el crecimiento.
- EE.UU. (Fed): Recortes adicionales hasta 3-3.25%, con pausa extendida.
- Eurozona (BCE): Tasas en 1.5-2%, con posibles dos recortes más.
- China: Enfoque en estímulos fiscales más que monetarios.
- Otros: Banco de Inglaterra a 2.75%; Banco de Japón sube a 0.75-1.25% (único en alza). Esto podría steepen la curva de rendimientos, beneficiando a bonos.
Mercados Financieros
- Acciones (Stocks): Soporte por crecimiento resiliente y auge en IA, con EE.UU. superando a pares (potencial para volatilidad por repricing en tech stocks). Mercados emergentes podrían beneficiarse de commodities, pero riesgos de correcciones si falla la demanda en IA.
- Bonos (Bonds): Beneficio de recortes en tasas y baja inflación; spreads de riesgo podrían bajar en emergentes (ej. Argentina a 600 bps). Curva de rendimientos más pronunciada en EE.UU.
- Materias Primas (Commodities): Precios energéticos suaves (caída en petróleo impacta a exportadores como México y Colombia), volatilidad en metales y alimentos; auge en litio y minería en regiones como Argentina. Competencia china presiona precios manufactureros.
Riesgos Principales
- Escenario base: Crecimiento moderado, pero con incertidumbre alta.
- Riesgos a la baja: Escalada en aranceles (especialmente EE.UU.-China), recesión leve en EE.UU. (probabilidad 45-50%), fragmentación geopolítica, déficits fiscales y burbuja en IA.
- Riesgos al alza: Mayor productividad por IA, demanda más fuerte en EE.UU. o estímulos chinos.
Otros: Vulnerabilidades financieras, como costos de endeudamiento soberano y erosión de independencia de bancos centrales. Estas previsiones están sujetas a cambios por eventos imprevistos, como políticas de la administración Trump o tensiones en Oriente Medio.
CIENCIA
- Avances en IA aplicada a la salud y biopharma: la IA se consolidará como herramienta práctica, con inversiones masivas en GPUs por farmacéuticas, integración multi-ómica y patología impulsada por IA, llevando a terapias celulares y genéticas más accesibles. Se prevé un "nuevo era" donde la IA asista al humano en equipo, mejorando seguridad y eficiencia en investigación.
- Enfoque en energía nuclear, espacio y respuesta a desastres: temas clave incluirán el resurgimiento de la energía nuclear, avances en exploración espacial y mejoras en respuestas a catástrofes, impulsados por desafíos climáticos y tecnológicos. En ciencias de la vida, se espera crecimiento pese a shifts globales, con resiliencia en AI y optimismo ejecutivo.
- Confrontación con la utilidad real de innovaciones: tras años de hype, 2026 evaluará la utilidad práctica de la IA y otras tech, con resoluciones para científicos enfocadas en navegar headwinds políticos y promover colaboración. - Se desvela parte del enigma de la materia oscura del Universo y los confines del Universo.
- Los premios Nobel de Física o matemáticas pueden recaer sobre un chino.
- Aparecen nuevas aplicaciones empresariales basadas en la Inteligencia Artificial.
- Aparece una nueva vacuna del COVID que puede establecerse para uso generalizado.
- Se avanza en el descubrimiento de una nueva manera de confinamiento de la energía de fusión que abre puertas a una nueva tecnología energética.
- Trascendental descubrimiento en la exploración de la genética humana.
POLÍTICA
- Dinámicas EE.UU.-China y tarifas comerciales: las relaciones entre Trump y Xi se clarificarán con visitas recíprocas, pero las políticas de aranceles de EE.UU. generarán incertidumbre económica global, afectando cadenas de suministro y crecimiento. Economías avanzadas ralentizarán, mientras emergentes como algunas en Asia crecen fuerte.
- Riesgos geopolíticos y conflictos persistentes: un "riesgo a toda velocidad" con amenazas convergentes demandará agilidad; expertos destacan palabras como "upheaval" en política exterior, con foco en Oriente Medio, Ucrania y tensiones en el Indo-Pacífico. Incertidumbre global continuará de 2025, con ansiedad por empleos y optimismo cauteloso en mercados.
- Estrategias partidistas y oportunidades: en EE.UU., predicciones incluyen tendencias políticas para 2026, con énfasis en estrategias de partidos; a nivel global, guías como The World Ahead anticipan especulaciones en multilateralismo y alianzas.
- Crece la división en el seno de la Unión Europea.
- Se plantea la solución de “dos Ucranias” para poner fin a la guerra de Rusia-Ucrania, algo que no acepta Volodímir Zelenski.
- Recesión del Euro, especialmente frente al dólar.
- Estados Unidos busca nuevas alianzas con Vietnam, Tailandia y Malasia, en interés en ampliar su influencia en el área Asia-Pacífico frente a China. Se fortalece la pinza entre Estados Unidos, Corea del Sur, Japón y Australia.
- Nuevas maniobras militares ruso-chinas que amenazan la estabilidad en Lejano Oriente.
- India se alía con Rusia en un nuevo proyecto espacial.
- Cambios drásticos en algún país centroafricano e inestabilidad en Angola, Nigeria y Camerún.
- Estalla nueva revuelta en país norteafricano.
CULTURA
- Enfoque en experiencias auténticas y comunitarias: se espera un giro hacia contenidos de larga duración, cinematográficos y canales analógicos, con marcas impulsando activaciones hiperlocales y solidaridad social, alejándose de influencers tradicionales basados en privilegios como viajes o gastronomía. Además, la cultura visual evolucionará hacia "construcción de mundos" donde la experiencia y la personalidad primen sobre la imagen superficial.
- Fusión de entretenimiento, moda y tecnología: las tendencias pop incluirán una mayor integración de redes sociales, IA en el arte y decoraciones inspiradas en circos (rayas audaces, siluetas escultóricas), impulsadas por generaciones como boomers y millennials. Habrá "momentos energizantes" en moda y diseño, con un énfasis en la diversidad y la inclusión.
- Estancamiento superado por innovación: tras un 2025 percivido como "nada especial", 2026 podría ver un renacimiento en la élite cultural, con predicciones de 50 cambios que transformen eventos y expresiones artísticas globales.
- Se descubrieran nuevos vestigios de trascendental importancia en Egipto, relacionados con tumbas reales.
- Desvelan un asombroso descubrimiento arqueológico en el fondo del Océano y se inician pasos para nuevas exploraciones submarinas de restos de civilizaciones.
- China descubre importantes yacimientos arqueológicos en el Centro de Asia que reinterpretan el origen de la Humanidad.
Este Pronóstico ha sido posible gracias a los datos obtenidos en numeroso Informes, dossiers y evaluaciones obtenidas de diversos Departamentos, Instituciones y Organismos públicos y privados:
- Organización de Naciones Unidas (ONU), Banco Mundial, Condo Monetario Internacional (FMI), Banco Central Europeo, Banco Europeo de Inversiones BEI), OCDE, Goldman Sachs, Deloitte, Morgan Stanley Instituto de Crédito Oficial (ICO), Instituto de Estudios Económicos (IEE), Banco Asiático de Inversión (AIIB), Instituto Europeo de Estudios Sociales y Políticos (IEESP), Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, Real Instituto Elcano.
- Agencias mundiales de noticias: Agencia China de Noticias Xinhua y Servimedia.
- Servicios de Estudios de Bancos europeos y mundiales: Citi Group, Citi Corp, Banco de Santander y Caixabank.
- Prospecciones de multinacionales: Telefónica, Veeam, Hays, AIS.