“Mi Telediario en vivo y en directo”, “La vida en un minuto”. “Caras, caritas, risas y sonrisitas”, “Palabras que no se lleva el viento” entre otras propuestas lúdicas.
- Disfrutar contando historias de vida para fomentar la imaginación y llenar el tiempo de ocio
- Es necesario activar un programa de actividades que potencien el diálogo y conversación para dejar a un lado pantallas y móviles
Es el momento de aprovechar el tiempo disponible de los que se encuentran solos, en especial de nuestros mayores, en actividades lúdicas relacionadas con la expresión y la comunicación verbal y gestual, que desarrollen su creatividad y potencien sus capacidades para el diálogo y la conversación. En familia, en las residencias de mayores y en los centros de reunión en general, es necesario activar un programa de actividades que potencien el diálogo y conversación para dejar a un lado pantallas y móviles.
Juegos de familia para potenciar la comunicación
1.- La vida en un minuto. Resulta de interés práctico y a la vez emocional jugar a resumir la vida transcurrida hasta el momento, en alrededor de un minuto. Este juego se puede practicar con todos los miembros de la familia o en los encuentros intergeneracionales de las residencias de mayores. Se trata sencillamente de contar a los demás nuestras vivencias, ya seamos personas mayores o más jóvenes. Resulta de utilidad grabar en el móvil y después visionar porque es más divertido.
2.- El tema del día. Consistiría en que reunidos en familia, al final de la jornada, o en el fin de semana, la madre o el padre propusieran un tema de conversación relativo a las próximas vacaciones de Semana Santa, por ejemplo. A partir de ese momento, cada miembro del grupo hablaría a los demás de uno de esos temas durante alrededor de dos minutos. Este juego fomenta la capacidad de síntesis y concreción para hablar con precisión y sin rodeos, y no extenderse más de la cuenta con frases vacías de contenido.
3.- Mi Telediario en vivo y en directo. Es jugar a la televisión, dando las noticias del día que nos apetezca contar o que nos inventemos. Supuestas noticias en positivo fruto de nuestra imaginación: “Ha bajado el precio de los alimentos”, “En los parques se regalan sonrisas”, “Se ha creado el observatorio de la felicidad para las personas que disfrutan de la vida”.
4.- Palabras que no se lleva el viento. Se trataría de elegir la temática, por ejemplo, el tiempo libre, y de anotar todas las palabras que nos sugiera esa idea: vacaciones, amigos, lugares atractivos para visitar… Una vez elegido el tema, se marca un minuto para que cada persona piense y escriba. Una vez agotado el tiempo, cada cual expresa verbalmente las palabras que ha anotado. Ganan el juego los que más palabras relacionadas hayan conseguido. Este juego ayuda especialmente a la fluidez verbal y a asociar conceptos a palabras para posteriormente poder redactar con facilidad.
5.- Caras, caritas, risas y sonrisitas. Esta propuesta de comunicación no verbal es útil para potenciar las capacidades gestuales de las personas. El desarrollo de las competencias no verbales ayuda a la expresión en general, apoyándose en la proyección de imagen del rostro, en este caso, para después saber manejar adecuadamente la posición del cuerpo y el movimiento de manos y pies. El desarrollo de esta actividad lúdica se centra en que propongamos la expresión con el rostro, sin voz, solo con los ojos y boca: alegría, tristeza, sorpresa o miedo. Una vez que se ha podido ensayar delante de un espejo, podemos grabar un vídeo de la actuación ante la cámara, solo enfocando el rostro, y a continuación valoramos con el protagonista del vídeo como lo ha hecho y cómo podría mejorar la expresión.
Julio García Gómez es director y docente del Curso de Comunicación en Salud de la Fundación Economía y Saludo y director de comunicación de la Fundación Casaverde.