El robot de ABB Robotics, que ERNI ha equipado con agentes de IA, pone de manifiesto la evolución de la robótica avanzada: combina precisión, seguridad y facilidad de uso con un software basado en agentes de IA que transforma la interacción humano-máquina. La compañía ha ofrecido una demostración en vivo de un robot colaborativo impulsado por agentes de IA complejos, con interfaz conversacional por voz y ejecución de acciones en tiempo real. Una experiencia interactiva que muestra una nueva forma de colaborar con robots de manera natural e intuitiva.
Albert Alsina, director general de ERNI en España, ha subrayado el valor de la propuesta: “No queríamos presentar únicamente una pieza tecnológica, sino mostrar el nivel de madurez que ha alcanzado la integración entre software, IA y robótica. Este robot demuestra que la inteligencia artificial ya puede colaborar con las personas de forma natural, segura y eficiente. Cuando un visitante interactúa por voz y ve cómo el robot ejecuta la acción al instante, la tecnología deja de ser abstracta y se convierte en una herramienta tangible al servicio de la industria”.
La robótica, un segmento en auge exponencial a nivel mundial
Y es que, según datos ofrecidos por la Federación Internacional de Robótica, en 2024 se instalaron alrededor de 542.000 nuevos robots industriales en todo el mundo, y el número total de robots en funcionamiento superó los 4,6 millones, más del doble que hace una década. Para este 2026, ERNI calcula que esa cifra superará los 600.000 robots industriales, una señal clara de la creciente adopción de la automatización y la IA en sectores productivos y tecnológicos.
España, por su parte, es el tercer país europeo con mayor número de instalaciones de robots industriales, sólo por detrás de Alemania e Italia y por encima de Francia, consolidando su papel en la adopción de tecnologías avanzadas en la industria manufacturera y otros ámbitos. Con este tipo de iniciativas, ERNI refuerza su compromiso por acercar soluciones tecnológicas de vanguardia al mercado, mostrando no solo capacidades técnicas, sino también el potencial real de la interacción entre humanos e IA.