Este patrón convierte al primer trimestre en el periodo más sensible para el consumidor. Mientras muchos hogares mantienen aún contratos firmados en momentos de precios más bajos, otros están empezando a recibir ahora notificaciones de renovación tras cumplirse 12 meses desde que iniciaron su contrato, implicando estas nuevas condiciones una actualización de precios al alza debido al incremento en los costes energéticos derivados de la inestabilidad en Oriente Medio.
El calendario que decide cuánto pagas
Las renovaciones de contratos eléctricos no se distribuyen de forma homogénea a lo largo del año. Tras el primer trimestre - que concentra el 28,46% de los vencimientos- el cuarto trimestre acumula el 26,4% de las renovaciones, seguido del segundo trimestre con un 24,06% y del tercero con el mínimo anual, un 21,1%.
Este calendario de vencimientos explica por qué el impacto de la crisis energética se traslada al consumidor de forma escalonada. Si las actuales condiciones del mercado se mantienen, más de la mitad de los hogares españoles habrá renovado su contrato eléctrico bajo precios elevados antes del verano.
Renovaciones con subidas significativas
Las primeras revisiones que están llegando a los consumidores reflejan ya el cambio de tendencia en el mercado energético. La tensión internacional sobre el gas, combustible que sigue marcando el precio marginal de la electricidad en Europa, ha provocado un encarecimiento rápido de las nuevas tarifas.
“En cuestión de horas hemos visto desaparecer muchas de las ofertas más competitivas del mercado”, explica Manuel Palacín, fundador de Zonox. Según la plataforma, las compañías independientes -que tradicionalmente ofrecían las tarifas más competitivas- han retirado o encarecido significativamente sus ofertas de precio fijo al no poder soportar el riesgo. “Los hogares que reciban una notificación de renovación pueden encontrarse incrementos de entre el 30% y el 50% respecto a su contrato vigente,especialmente en tarifas firmadas cuando el mercado energético se encontraba en niveles más bajos”, indican desde la plataforma.
A esta presión se suma otro factor que puede intensificar el impacto en los próximos meses: en abril está prevista una nueva revisión de la Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas, el mecanismo regulado que actúa como colchón para parte de los consumidores
Qué puede hacer ahora el consumidor
Ante este escenario, los expertos recomiendan revisar la fecha de vencimiento del contrato eléctrico. La mayoría de los contratos tienen una duración anual y las comercializadoras aplican automáticamente las nuevas condiciones cuando se produce la renovación, sin que el cliente lo perciba.
“Quienes dispongan de un precio fijo competitivo deberían analizar con cautela cualquier cambio de tarifa. Para quienes afrontan una renovación inminente, conviene comparar ofertas antes de aceptar las nuevas condiciones, utilizando comparadores independientes o herramientas especializadas que analicen el conjunto del mercado energético”, aconseja Manuel Palacín.