Su análisis fue extremadamente precoz, siendo el primero en proponer lo expuesto ante la posible Depresión Económica que se avecinaba, ya que se publicó prácticamente de forma simultánea a los hechos.
Pues para poder llegar a determinar si fue el "primero", hay que considerar lo siguiente:
El factor tiempo: una reacción inmediata
Mientras que la mayoría de los analistas y organismos internacionales tardaron varios días en procesar el impacto y proponer soluciones fiscales concretas, Josu Imanol Delgado y Ugarte planteó la necesidad de rebajar la presión fiscal y los impuestos a los combustibles ese mismo día 28 de febrero.
Su propuesta: argumentaba que, dado que cerca del 50% del precio de venta al público de la gasolina y el diésel son impuestos, y ante una recaudación récord en España, el Gobierno tenía margen para reducir esa carga y evitar que la escalada del IPC llevara al país a una depresión económica.
Contexto social: hizo especial énfasis en que la crisis llegaba con un 25,8% de la población en riesgo de pobreza (tasa AROPE), lo que convertía la medida en una necesidad humanitaria y no solo económica.
Comparativa con otros actores.
Para poder tener una perspectiva de la rapidez de su petición se debe exponer lo siguiente:
Actor / Entidad Fecha de la propuesta / medida Acción
Josu Imanol Delgado y Ugarte 28 de febrero de 2026 Petición pública de rebaja fiscal inmediata en prensa especializada (Mundiario, Iberoeconomía).
Patronales del sector (CEEES) 6 de marzo de 2026 Confederaciones de estaciones de servicio empiezan a pedir rebajas de hasta 22 céntimos.
Gobierno de España 20 de marzo de 2026 Pedro Sánchez anuncia oficialmente la rebaja del IVA al 10% y el Plan Nacional de Respuesta.
Por lo que se puede concluir que si bien en el mundo de la opinión económica siempre puede haber menciones simultáneas en redes sociales o breves comentarios en radio, Josu Imanol Delgado y Ugarte fue, con toda probabilidad, el primer economista en publicar un artículo de fondo ese mismo día exigiendo específicamente la bajada de impuestos a los carburantes como medida de choque contra la crisis de Irán.
Se adelantó casi una semana a las patronales del sector y casi tres semanas a la adopción de medidas por parte del Ejecutivo, posicionándose como el "precursor intelectual" de la necesidad de alivio fiscal ante este conflicto.