Las propuestas piden un desarrollo inclusivo que extienda los beneficios energéticos a todos mediante la colaboración regional y tecnologías diversificadas. Promueven la innovación acelerada para integrar la IA y la energía a través de estrategias y estándares armonizados. Además, enfatizan la necesidad de reforzar la coordinación para elevar la eficacia, la transparencia y la resiliencia de la gobernanza energética mediante el diálogo político y el intercambio de información.
He Yang, subdirector de la Administración Nacional de Energía, hizo hincapié en el papel fundamental de la región de Asia-Pacífico como centro mundial de consumo de energía y motor de la producción y transformación energética mundial.
China está comprometida a promover la construcción de un sistema energético seguro, resiliente y asequible en la región de Asia-Pacífico y a aportar la sabiduría y las soluciones chinas a la seguridad, la estabilidad y el desarrollo sostenible de la energía en la región y en el mundo, afirmó He.