Las exportaciones de China a las economías emergentes crecen más rápido que las destinadas a Japón y la República de Corea, lo que refuerza su papel como centro regional, respaldado por la escala del mercado y una sólida oferta de bienes intermedios, añade el texto.
Las relaciones de China con estos socios están evolucionando más allá de la dinámica tradicional de "socios comerciales" hacia una "comunidad de futuro compartido", caracterizada por cadenas industriales y de valor cada vez más interconectadas, explica la misma fuente.
Impulsada por la creciente inversión en infraestructura digital, el rendimiento de la demanda de los vastos mercados asiáticos y la profundización de la integración económica regional, la región se está transformando gradualmente de participante en el comercio mundial de servicios a uno de sus principales motores de crecimiento, indica el informe.