El experto recuerda que en aquellas décadas se construían en España cerca de 200.000 viviendas sociales al año, mientras que actualmente no se alcanza ni una décima parte de esa cifra. Para Molet, esta evolución refleja el abandono progresivo de una política pública de vivienda capaz de responder al crecimiento de la demanda.
“Llevamos años debatiendo sobre límites al alquiler o prórrogas de contratos, pero el problema es más profundo: faltan viviendas. Mientras no aumente la oferta, los precios seguirán tensionados”, señala.
Según explica, España no solo ha reducido drásticamente la construcción de vivienda social, sino que además ha mantenido durante décadas un modelo en el que la vivienda protegida se destinaba mayoritariamente a la venta, lo que provocaba que con el tiempo ese parque acabara incorporándose al mercado libre.
“España ha cometido un error histórico: convertir la vivienda protegida en propiedad privada diferida. Se construía vivienda pública, pero se vendía, y el parque público desaparecía generación tras generación.”
Como consecuencia, España cuenta hoy con entre un 2% y un 3% de vivienda pública, muy por debajo de países europeos como Austria o Países Bajos, donde el parque público de alquiler alcanza entre el 20% y el 30%.
Para Molet, la solución pasa por abandonar el modelo basado en la venta de vivienda protegida y apostar por un parque público estable de alquiler, gestionado de forma profesional y combinado con colaboración público-privada.
En este sentido, considera imprescindible que se alcance un Pacto de Estado por la Vivienda, que permita abordar el problema con visión de largo plazo.
“Las inversiones necesarias son enormes. Por eso no queda otra que un pacto de Estado entre partidos políticos, con consenso y una estrategia sostenida en el tiempo. La vivienda no se resuelve con legislaturas, se resuelve con décadas de planificación.”
Molet advierte además de que cualquier política centrada únicamente en la intervención de precios o en la prórroga de contratos puede generar más inseguridad jurídica y reducir la oferta disponible, agravando el problema que pretende solucionar.
“La vivienda no se abarata prorrogando contratos ni aprobando medidas puntuales. La vivienda se abarata cuando se construye más y cuando existe un parque público estable y suficiente.”
El experto subraya que recuperar el déficit acumulado exigirá una inversión de gran magnitud, pero insiste en que el debate debe centrarse en la voluntad política de afrontarlo de forma estructural.
“El verdadero debate no es si se prorrogan contratos, sino si España quiere volver a construir vivienda social de forma seria y sostenida. Sin oferta, no hay solución posible”, concluye Molet.
Nacido en Las Arenas (1953), Eduardo Molet es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Bilbao, consultor inmobiliario de entidades financieras nacionales e internacionales y organizador de la Feria Senior de Madrid. Es tertuliano habitual en medios de radio y televisión y colaborador en distintos periódicos y revistas especializados, además de perito judicial inmobiliario y miembro de consejos de administración de empresas promotoras y constructoras. Ha presidido la Asociación de Comerciantes, Pequeñas y Medianas Empresas Chamberí Excelente (ACHE) y el Club de Empleados de Fincas Urbanas.
A lo largo de su trayectoria ha recibido reconocimientos como el Premio Estrella de Oro 2015 del Instituto para la Excelencia Profesional y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo otorgada en 2017 por la Asociación Europea de Economía y Competitividad. Es autor del libro ¡VENDIDO! ¡VENDIDO! ¡VENDIDO! Marketing de guerrilla para emprender, donde comparte su experiencia en el sector inmobiliario y estrategias prácticas de marketing aplicadas al mercado de la vivienda.