La compañía sitúa el precio medio de alquilar una habitación en España en 430 euros. Aunque también ha experimentado un ligero aumento en el último año, el precio medio sigue muy por debajo de la media de Madrid. En cualquier caso, las cifras más altas se dan en Barcelona con un precio medio de alquilar una habitación de 600 euros al mes.
“El número de estudiantes sigue aumentado cada año. Y el problema de la vivienda continúa sin resolverse. La oferta está muy limitada y la demanda no para de crecer, por lo que es una crisis que hay que afrontar de manera urgente”, explica Alberto Añaños, CEO de LIVE4LIFE y experto inmobiliario.
“Los estudiantes ni piensan en alquilar un piso entero para vivir durante el curso académico. Ahora la única opción viable es alquilarse una habitación o un piso completo con varios compañeros donde cada uno pague en función de los metros cuadrados que tenga su propia habitación. Es una situación muy difícil”, destaca Añaños.
Según el experto, la falta de vivienda es el principal causante de esta situación. Por ello, anima a los propietarios a apostar por el alquiler de habitaciones para estudiantes. “Hay muchos propietarios que no sacan al mercado su inmueble por miedo a impagos o a okupaciones. El sector de los estudiantes es muy fiable y nosotros les animamos a apostar por ellos”.
Y es que, como subraya el experto, los jóvenes estudiantes son una buena opción para el alquiler. “No hay impagos porque suelen tener a sus padres como respaldo. Y no hay okupación porque el estudiante vive año a año, y una vez acaba el curso se vuelve a su residencia familiar”, incide Alberto Añaños.
Según los datos de la compañía, el precio medio de una habitación en España es de 430 euros en 2026. En ciudades como Madrid aumenta hasta los 587.
Con la llegada de junio y el inicio de la PAU y nuevas matriculaciones, los estudiantes españoles comienzan una de sus carreras particulares: la de encontrar un piso que se ajuste a sus condiciones. En 2026 lo harán con una nueva subida del precio medio mientras los expertos reclaman una política de vivienda efectiva basada en la construcción y en la seguridad del mercado.