La nueva movilidad inteligente y conectada presenta varios puntos clave. Por un lado, ofrece a los pasajeros una nueva experiencia donde la conectividad se convierte en aliada del entretenimiento, la información y las comunicaciones. La posibilidad de disponer de conectividad wifi a bordo de vehículos particulares, aviones, barcos o autobuses abre la puerta a infinitas posibilidades para mejorar la experiencia de uso, abrir nuevas oportunidades de negocio para los operadores de transporte (como aerolíneas, navieras o compañías de ferrocarriles) y favorece el despliegue del vehículo conectado, la próxima frontera del transporte. Por otro lado, las herramientas y plataformas para la movilidad conectada permiten a las empresas organizar y monitorizar sus flotas. También profundizan en la gestión de pagos a bordo con nuevas infraestructuras más seguras y resilientes enfocadas en la continuidad operativa para no perder pagos, lo que favorece la experiencia del pasajero y garantiza al operador la protección de las transacciones y de los datos de sus usuarios.
Movilidad conectada
Gracias a esta nueva infraestructura digital, los operadores de transporte cuentan con nuevas herramientas de diagnóstico remoto, gestión de incidencias y optimización de rutas precisamente para asegurar su negocio y garantizar el servicio. “Todo ello se traduce en una evidente reducción de costes y una mayor eficiencia en la gestión de un ecosistema de movilidad multimodal que exige soluciones eficaces para responder al reto de transportar a cada vez más pasajeros con agilidad y sin fricciones”, subraya Asier.
En este sentido, compañías como Wireless Logic ofrecen soluciones para la monitorización y seguimiento de vehículos o de integración de las llamadas dashcam para grabar el entorno y la ruta de los vehículos para mayor seguridad del conductor y de los viandantes. También cuentan con ecosistemas privados y seguros que resultan perfectos para la facilitar y securizar los pagos en ticketeras de transporte público. El objetivo, más allá de la eficiencia, es siempre ofrecer mayor seguridad en el transporte a todos los niveles, algo que no solo nace en el propio vehículo, sino que se traslada a la infraestructura.
Así, carreteras, aeropuertos o líneas de ferrocarril ya cuentan con sistemas de monitorización y vigilancia, instalaciones ANPR para el reconocimiento automatizado de matrículas y paneles digitales de señalización para ofrecer a los usuarios y conductores información en tiempo real durante la ruta. Un compendio de soluciones que ya forma parte del día a día del sector del transporte y la logística, y que se sustenta en un ecosistema digital flexible, adaptable a cada circunstancia y basado en tecnologías de conectividad que combinan LPWAN/4G, 5G y eSIM para respaldar un ecosistema resiliente y enfocado a la continuidad operativa independientemente de las circunstancias del entorno.
Los retos del futuro
La movilidad se transforma de la mano de la tecnología, creando un ecosistema de transporte digital y conectado que se materializa en todas las capas: tanto en la telemática como en los pagos, cámaras e incluso a bordo de cada vehículo. Pero el modelo de transporte conectado trae consigo el reto de la conectividad continua y estable, con cobertura total, aprovisionamiento remoto de eSIM para evitar interrupciones al traspasar fronteras y nuevos servicios que tienen que ser securizados para evitar ciberataques que tumben infraestructuras tan sensibles. Porque la conectividad no solo debe conectar, sino aportar visibilidad orientada a la mejora de un servicio esencial para la economía y sociedad del futuro, con la detección de anomalías como punto esencial para impulsar este nuevo modelo de transporte. Algo de lo que hablará Asier Culebras en Tech4Fleet, donde resumirá estos retos en ‘Transporte conectado: continuidad, visibilidad y seguridad’, el 17 de junio en Madrid.
“Para ofrecer un ecosistema de movilidad conectada más seguro tenemos que asegurar las infraestructuras, tanto las físicas como las digitales, de manera que el usuario no sufra fricciones, no existan las zonas grises o sin cobertura, y se garantice la protección de los datos y los equipos”, subraya Asier.