El presidente de FUCI, Gustavo Samayoa, pide a las administraciones que extremen todas las precauciones y les insta a que realicen controles antes y durante las celebraciones de fin de año para detectar cualquier tipo de irregularidad que pueda suponer cualquier riesgo para la salud o integridad de las personas. Así en caso de existir cualquier anomalía es necesario que se deniegue la licencia, ya que de lo que se trata es de que los jóvenes disfruten con seguridad”. Asímismo desde FUCI se hace un llamamiento a los empresarios y empresas del ocio para que cumplan sus obligaciones legales tales como tener licencia, seguro de responsabilidad civil, suficiente personal de seguridad y/o vigilantes o no superar el aforo permitido ...
Respecto a la seguridad, especialmente en las llamadas macrofiestas, Samayoa recuerda que “es la administración autorizante la obligada a comprobar la misma durante la admisión de los jóvenes y durante la celebración de la fiesta, así como cuando esta termine para la evacuación ordenada de los asistentes”. Asímismo, Samayoa pide a la administraciones correspondiente “que publiciten a través de la red o de cualquier otro medio, el listado de las fiestas autorizadas para que los interesados conozcan si el evento al que desean acudir tiene o no la licencia preceptiva”.
Respecto a los consumidores, Samayoa pide “que sean precavidos y que disfruten de la última noche del año sin renunciar a sus derechos, para lo cual deben cerciorarse de cuáles son los servicios incluidos en el precio de la entrada (barra libre, cotillón, cantidad de copas, guardarropa y exigir ante cualquier incidencia las hojas de reclamaciones para dejar constancia de su reclamación”.
Por último, sobre el Derecho de Admisión, hay que recordar que su regulación es autonómica, por lo que es recomendable conocer la normativa local. No obstante todas las regulaciones coinciden en que este derecho no puede encubrir discriminaciones, por lo que las condiciones de acceso tienen que ser públicas y visibles.