El estudio propone, además, una serie de medidas y recomendaciones para avanzar en este proceso. La presentación del informe ha tenido lugar en el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona con un acto presidido por el Conseller de Sanitat, Sr. Antoni Comín y la Consellera de Treball, Afers Socials i Família, la Sra. Dolors Bassa. También ha estado presente en el evento Concha Marzo, directora de la Fundación Salud, Innovación y Sociedad y de Relaciones Institucionales del Grupo Novartis, quien ha destacado la voluntad de la compañía de actuar como agente dinamizador en el desarrollo de proyectos de modernización del sistema sanitario que se adapten a las necesidades del entorno y contribuyan a su eficiencia y sostenibilidad.
El estudio recuerda que en los próximos cinco años un 20% de la población española superará los 65 años dentro de una tendencia al alza en el número de personas que sufrirán uno o más trastornos crónicos, discapacidad y privación social. Teniendo esto en cuenta, y en un contexto de crisis, el estudio destaca la necesidad de ofrecer una respuesta eficaz a las nuevas necesidades de la población.
A este respecto, el informe ha señalado que “la integración de la atención social y sanitaria es una de las estrategias más potentes para la adaptación de los sistemas de protección social ante necesidades escasamente atendidas, asociadas con el predominio de las enfermedades crónicas, la fragmentación de los dispositivos asistenciales, la esclerosis organizativa focalizada en el hospital-centrismo y la vulnerabilidadpsico-social”.
En esta línea, el informe aboga por la consolidación de un modelo de atención integrada social y sanitaria centrado en las personas. Y, para ello, señala la necesidad de diseñar un marco de gobernanza específico que incluya una reasignación de roles, responsabilidades y recursos entre administraciones, territorios, niveles asistenciales y profesionales.
Asimismo, el documento propone adaptar la cobertura y las prestaciones al modelo integrado, teniendo siempre en cuenta la equidad social. Insta, además, a evaluar los recursos necesarios para la implementación y posterior evaluación de los dispositivos asistenciales de una forma equilibrada a nivel territorial.
En cuanto a las herramientas necesarias para facilitar la integración de la asistencia social y sanitaria, el informe pide un cambio en el estilo de liderazgo, pasando de una estructura jerárquico-vertical a un liderazgo inclusivo compartido en todos los niveles organizativos y de prestación asistencial. En este ámbito destaca, además, la necesidad de promover la participación de las corporaciones profesionales, de los agentes sociales y de representantes de los diferentes niveles de enseñanza reglada, en el diseño de contenidos curriculares y de formación en materia de atención integrada, gestión relacional y coordinación interprofesional.
Metodología del proyecto
El estudio revela las expectativas y pronósticos colectivos sobre la implantación y consolidación de la integración social y sanitaria de 100 panelistas voluntarios, entre los que se incluyen trabajadores sociales, médicos, profesionales de la enfermería, psicólogos, docentes e investigadores de política social y altos cargos del sector público, así como líderes y directivos del Tercer Sector.
La realización del proyecto ha combinado el análisis documental con entrevistas y técnicas de consulta de grupo.