Si transcurridos los 20 meses el valor de las acciones es igual o superior a su precio de referencia inicial, la remuneración será del 0,63 % TAE; pero si ha bajado, será del 0 %. Es decir, unas ganancias inexistentes tras más de un año y medio. Además, aunque el cliente prevea que el objetivo de rentabilidad no va a cumplirse, no podrá rescatar su dinero, ya que no admite la cancelación anticipada.
Menos riesgo, más rentabilidadDesde que el interés de los depósitos tradicionales comenzase a caer en picado, la banca ha dedicado mayores esfuerzos a publicitar sus depósitos estructurados, que se han convertido en una alternativa para intentar ganar más sin poner en riesgo el capital inicial. Sin embargo, como hemos visto más arriba, aunque el principal esté garantizado, los depósitos estructurados presentan un riesgo de rentabilidad ajeno a los plazos fijos que actualmente llegan a ofrecer hasta un 2,5 % TAE.
Es el caso del Depósito Self de Self Bank al 2,5 % TAE con un plazo de 3 meses, de los
depósitos de Crédit Agricole Consumer Finance a 6 meses y 1,2 y 3 años con rentabilidades del 1,10 %, 1,30 %, 1,50 % y 1,60 % respectivamente o del Depósito a 14 meses de WiZink al 0,90 % TAE. Todos ellos cuentan con el capital y la rentabilidad garantizados de antemano, una seguridad que no ofrecen los estructurados.