Muchos bancos minoristas han tratado de abarcar todos los campos a su alcance como estrategia de protección frente a cualquier escenario competitivo o disruptivo.
Están lanzando productos o plataformas tanto en su negocio principal como al margen de él, como las plataformas de pago de nicho, cuya adopción por parte de los consumidores podría estar a años de distancia. Los bancos han salpicado sus carteras de innovación con inversiones de capital en una amplia gama de empresas y sectores.
Por su parte, las firmas de tecnologías financieras insurgentes se han centrado en los clientes más atractivos: el 10% que genera el 120% de los beneficios en la mayoría de los bancos. Sin duda, estas compañías fintech han ganado solamente parte limitada hasta la fecha. Por ejemplo, El mercado de préstamos alternativos supone menos del 1% de los préstamos globales. Pero las fintech registran fuertes tasas de crecimiento, proporcionan una mejor experiencia de cliente y mejoran las tasas para los prestatarios y tienen estructuras de costes más bajos.
Por otra parte, las grandes empresas de tecnología, como Amazon, Apple, Facebook y Google, podrían asumir muchas de las actividades que realizan los bancos mediante el aprovechamiento de sus enormes redes de usuarios, especialmente en los países donde los reguladores más liberales en la concesión de licencias bancarias.
Es mucho más fácil para una empresa de tecnología funcionar como un banco que para un banco convertirse en una empresa de tecnología. Por tanto, los bancos minoristas se arriesgan a que sus estrategias estén dictadas por los nuevos operadores y a la pérdida de su papel como líderes en el ecosistema de la banca.
El estudio de Bain & Company señala cuatro potenciales escenarios de futuro y cinco opciones estratégicas para los bancos. Entre las que están siendo implementadas por la banca en España están las dos siguientes:
· Administrar buscando generar efectivo: Los bancos que no tienen una posición de partida lo suficientemente fuerte pueden optar por mantener el modelo de funcionamiento actual del banco sin hacer gastos de capital significativos. Esta puede ser la opción más realista para muchos bancos regionales que luchan en un mercado económico en tensión como el de España.
· Crear una nueva categoría digital: Este modelo implica la construcción de una plataforma digital especializada para una categoría en particular. Eso funciona para bancos muy conocidos y con una amplia base de clientes que pueda generar una gran cantidad de tráfico digital como parte de una oferta especializada. Entre los bancos que están optando por este camino se encuentran algunos bancos españoles como CaixaBank, que ha puesto en marcha una plataforma específica para la banca móvil.