Juan San Andrés, experto en productividad y factor humano, explica que “esta bajada muestra cómo las empresas están cambiando su mentalidad a la hora de contratar y vuelven a valorar la experiencia de un colectivo de trabajadores que aporta una alta motivación y un fuerte compromiso con la compañía a la vez que desempeña sus labores con una mayor autonomía”
Aunque las jubilaciones anticipadas y los ERE fueron las principales herramientas para ajustar plantillas durante la crisis, ahora asistimos a un renovado interés por las cualidades y capacidades específicas que aporta el colectivo más senior. Entre las razones principales que valoran las empresas para contratar, tanto en plantilla como a directivos interim, se encuentran:
· Más experiencia. La posibilidad de tener en plantilla a profesionales experimentados permite a los jefes ahorrar parte del tiempo que emplearían en su supervisión. De hecho, la relación entre costes y rendimiento es excelente para las compañías que pueden obtener buenos resultados desde el primer día debido a que los trabajadores tienen una curva de aprendizaje muy rápida al proceder de otras empresas donde ya les han formado.
· Sueldos adaptados al mercado actual. Una de las motivaciones más importantes para las compañías es que los sueldos de los seniors se han reducido entre un 25% y un 40%. Además de que existen nuevos marcos legislativos de contratación que favorece la inserción de dicho colectivo. San Andrés considera que “hay compañías que han sabido encontrar empleados y directivos senior valiosísimos donde otras sólo vieron costes amortizables”.
· Redes de contacto y conocimiento. En un mundo interconectado las empresas valoran cada vez más las redes de contacto que, en el caso de este colectivo, suele ser mayor y de más alto nivel jerárquico que la de otro tipo de trabajadores. Los años de experiencia en el desempeño de su trabajo les lleva a tener amplios conocimientos sobre la competencia, los proveedores y los clientes. Poner en valor sin prejuicios esos conocimientos y aprovecharlos es el reto de las empresas.
· Menor rotación. Los trabajadores mayores de 45 años son más realistas en cuanto a sus expectativas de futuro por lo que su nivel de compromiso es más elevado. Cuando estos profesionales consiguen recolocarse valoran mucho su nuevo puesto y por ello su rotación es más baja que en otros colectivos.
· Mayor motivación. Las empresas están siendo más selectivas a la hora de hacer jubilaciones anticipadas. El talento auténtico es un bien escaso y tener 51 años, por ejemplo, no es una buena razón para desprenderse de él. Es importante notar que este colectivo está “igual o más motivado que otros ya que aún pueden tener importantes necesidades financieras por lo que saben valorar el tener una nueva oportunidad y les lleva a estar más implicados en lograr buenos objetivos tanto para ellos como para la empresa”, señala San Andrés.
Cada vez más los trabajadores senior vuelven a ser vistos como un activo laboral gracias al conocimiento y la experiencia que éstos acumulan y que les lleva a convertirse en “agentes de conocimiento” para el resto de la plantilla.
En Estados Unidos, se cree que los babyboomers, los nacidos entre 1945 y 1964, no se van a retirar automáticamente a los 65 años sino que continuarán en activo en trabajos a tiempo parcial o estacionales. “Y, algo similar podría ocurrir en España donde las empresas ven con más claridad los beneficios de contar con empleados senior”, afirma Juan San Andrés.