Reformar o modificar el Edificio Constitucional en un momento como éste puede ser conveniente, no está claro que sea imprescindible y hay opiniones sobre si en un estado como el actual es oportuno. Pero es evidente que para reformar el edificio constitucional se necesitan estructuristas, arquitectos e ingenieros. Coincidieron. Mezclados en el mundo feo de las siglas que uso para notas, asomaron juntos en la pantalla del móvil: “RC.urjc” y “Orl”. Traduje para mí: Reforma Constitucional en la Universidad Rey Juan Carlos, Campus de Vicálvaro. Y Otorrino, Hospital Ramón y Cajal. Como “la salud es lo primero”, opté por la consulta. Pero, por si acaso y para estar al tanto, traté de saber qué se iba a tratar en la Universidad. Repasé la biografía y currículo de los asistentes, y vía WhatsApp, le pedí a un compañero que me tuviera al tanto. Porque, le decía, “interesa saber si hay tándem Álvarez Conde-Cámara y si Catalá está a la altura”.
La Universidad Rey Juan Carlos anunciaba en mayúsculas PROPUESTA DE LOS PARTIDOS ANTE LA REFORMA CONSTITUCIONAL. Más abajo, en minúsculas y con los nombres en negrita, explicaba:
Modera: Enrique Álvarez Conde-Director Instituto Derecho Público URJC.
Intervienen: Rafael Catalá. Mº de Justicia en Funciones. Partido Popular. Gregorio Cámara. Partido Socialista Obrero Español. Carolina Bescansa. Unidos Podemos. Juan Carlos Girauta: Ciudadanos. Harto del conflicto socialista y del ambiente de hostilidades que hay estos días, antes de entrar en los enjuagues que se avecinan de cara a una investidura próxima, entendí que podía ser bueno volver a un momento no lejano: Cuando, al comienzo de la X Legislatura y de la mano del profesor Pedro de Vega (q.e.p.d), me interesé por la Reforma de la Constitución que anunciaba Mariano Rajoy, entonces candidato a Presidente de Gobierno.
Ahora, como entonces, resurge el tema de la Reforma Constitucional, pero no por el motivo único de modernizar el entramado al que aludía Rajoy en su investidura, sino por otros. Hecha una encuesta rápida, estos son algunas de las causa s que se citan para justificar el actual “afán reformatorio”: Para que los Partidos Políticos tengan un tema de que hablar (no se cita el ocuparse). Para que los separatistas se publiciten, reafirmando identidad frente al Estado. Para hacer un edifico constitucional con “salón, cuarto de estar, habitación y baño privado” para independentistas. Para templar gaitas. O... Vaya usted a saber para qué.
Atrás han quedado, aparcados y desfigurados: Los amagos para echar a andar una posible Reforma Constitucional que cedió protagonismo a una Reforma de la Administración hecha según las propuestas de la CORA (Comisión para la Reforma de la Administración). Los estudios que se han hecho (algunos ocultos) bajo las sombras y protecciones de Fundaciones y partidos políticos. E incluso la labor del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales que se alberga en el Palacio de Godoy bajo la tutela de la Vicepresidencia del Gobierno y presidido por Benigno Pendás.
Por eso, era oportuno saber si, desde el Instituto de Derecho Público de la URJC, lo que anunciaba Álvarez Conde “tenía padrinos y enjundia” y podría tener consecuencias. Se anunciaba como propuesta de los partidos políticos y conviene saber cómo es; y si los Partidos aprovechan el momento y la Universidad para aportar ideas.
“La Constitución es como una estructura enorme en la que se asienta el entramado legal que regula la convivencia nacional”, enseñaba el profesor de Vega. Reformar o modificar el Edificio Constitucional en un momento como éste puede ser conveniente, no está claro que sea imprescindible y hay opiniones sobre si en un estado como el actual es oportuno. Pero es evidente que para reformar el edificio constitucional se necesitan estructuristas, arquitectos e ingenieros.
Sin darme cuenta, confieso ahora con excusas, sólo cité a Álvarez Conde y a Cámara como doctos en constitucionalismo; y me preocupé de si el ministro Catalá estaba a su altura. Prescindí de Bescansa y Girauta simplemente porque, por lo que conozco de ellos, no los tengo por reputados arquitectos en reformas constitucionales.
Era importante: Saber si existe tándem universidad (o fracción de ella) con el equipo que había en el PSOE. También conocer si este equipo sigue existiendo y trabaja. Más sibilino, averiguar si el grupo de trabajo que se creó en FAES y en torno al Partido Popular confía, y delega, en Rafael Catalá, biministro en funciones que ha surgido y crecido junto a Ana Pastor y Soraya Sáenz de Santamaría. Y descubrir si en los partidos nuevos, Podemos y Ciudadanos, los que se dedican al tema de la Reforma Constitucional (Bescansa y Girauta) optan por actuar como arquitectos, o voceros. Sin llegar a chasco, dieciocho palabras en un mensaje escueto, me dieron razón de lo ocurrido en el acto universitario:
- “No te perdiste nada, maestro. Debate bueno para universitarios, de los que organiza A. Conde, pero poco más”
Me gustó la calificación del debate como bueno para universitarios. Pero me decepcionó una conclusión que garabateé y tiré a la papelera. Con el aviso de una consulta rutinaria de otorrino. Y con el “pero poco más”, que definía un acto universitario en Vicálvaro al que no fui.