El Banco de España calcula que la economía española podría haber crecido un 0,7% en el cuarto trimestre del año, al mismo ritmo que el trimestre anterior. En su boletín económico mensual, publicado este miércoles, el organismo explica que el avance económico se sigue apoyando en la fortaleza del gasto interno. En particular, el supervisor destaca que "la prolongación del intenso proceso de generación de empleo y la persistencia de condiciones financieras favorables habrían seguido sosteniendo el gasto de los hogares en bienes y servicios de consumo, a un ritmo similar al del pasado reciente". Por su parte, el organismo que gobierna Luis Linde indica que la inversión de las sociedades no financieras "podría haber recobrado un mayor dinamismo, tras la pauta de cierta desaceleración observada en el tercer trimestre". Del mismo modo, los indicadores contemporáneos de la inversión en construcción apuntan a una "reactivación" de este componente de la demanda, tras la moderación del crecimiento que se habría observado entre julio y septiembre.
"Las incertidumbres acerca del rumbo de las políticas económicas en nuestro país han tendido a aminorarse con la constitución del Gobierno, tras el dilatado período de interinidad que abarcó la mayor parte del año", ha señalado el organismo que ha indicado, no obstante, que siguen subsistiendo incertidumbres en el ámbito de la definición de la agenda de reformas estructurales, necesarias -a su entender- para elevar "el ritmo de expansión de la actividad y de creación de empleo de manera duradera".
Sobre las subidas de impuestos en Sociedades y en especiales, el Banco de España asegura que "aunque estas acciones pueden llevar aparejado algún coste de corto plazo en términos de actividad, la corrección del desequilibrio presupuestario es prioritaria para atenuar la vulnerabilidad de la economía española, dada su dependencia de la financiación exterior", destaca el organismo.