www.elmundofinanciero.com

ESTUDIO CAPGEMINI

Directivos y empleados no piensan lo mismo sobre la cultura digital en su empresa

Directivos y empleados no piensan lo mismo sobre la cultura digital en su empresa

  • El factor cultural se confirma como el principal obstáculo a la transformación digital: el 62% de las empresas lo corrobora

jueves 27 de julio de 2017, 18:31h
Capgemini, líder global en servicios de consultoría, tecnología y outsourcing, en colaboración con Brian Solis, analista digital de prestigio internacional, han dado a conocer las conclusiones de su estudio The Digital Culture Challenge; Bridging the employee-Leadership Disconnect. Según este, el 62% de los directivos de empresas consultados considera que la cultura corporativa reinante es el mayor obstáculo en el proceso de transformación digital de una empresa, con el consiguiente riesgo de pérdida de competitividad en el entorno actual.

Además, esta percepción ha empeorado en 7 puntos porcentuales (pp) desde 2011 —año en que Capgemini realizó el primer análisis en este ámbito—, cuando el porcentaje fue del 55%.

Los empleados no consideran que la cultura de su empresa sea “digital”

El estudio, basado en 1.700 encuestas a profesionales de 340 compañías en 8 países y entrevistas en profundidad con expertos académicos, pone de manifiesto la considerable diferencia entre la percepción que la alta dirección y los empleados tienen respecto a la existencia de una cultura digital dentro de sus organizaciones. Frente al 40% de la alta dirección que cree que sus empresas tienen una cultura digital, solo el 27% de los empleados está de acuerdo con esta afirmación. En particular, la percepción en España dista mucho de este promedio global, en dos sentidos: solo el 5% de la alta dirección considera que la cultura de su empresa es digital, pero los empleados no lo piensan en ningún caso (0%).

Los profesionales consultados valoraron el concepto de «cultura digital» de sus empresas respecto a siete dimensiones: entorno de colaboración, innovación, cultura abierta, habilidades y mentalidad digital (digital mindset), agilidad y flexibilidad, orientación al cliente y uso de datos para fundamentar decisiones. La información recabada permitió identificar algunas de las razones que explican esa divergencia de percepción; por ejemplo, que los máximos responsables no transmiten de forma clara la visión digital, la ausencia de roles digitales de referencia y la falta de indicadores clave de desempeño (KPI) adecuados para medir los objetivos de transformación digital.

En palabras de Cyril Garcia, director de Servicios Digitales y miembro del Comité Ejecutivo de Capgemini a nivel mundial: “Las tecnologías digitales pueden aportar un importante valor, pero las empresas solo podrán aprovechar ese potencial si adoptan la cultura digital adecuada, desplegada y sostenida en el tiempo. Las empresas deben utilizar un modelo que apoye e inspire a todos los empleados para propiciar un cambio cultural de forma conjunta. Reducir la falta de conexión entre alta dirección y empleados es un factor clave para el crecimiento. Las empresas que hagan de la cultura digital un eje estratégico verán mejorar sus relaciones con los clientes, atraerán el mejor talento y se situarán en el camino hacia el éxito en el mundo digital de hoy.”

La investigación muestra una profunda falta de sintonía entre la alta dirección y los empleados en todas las áreas que comporta la cultura digital:

  • La innovación sigue sin ser una realidad para numerosas organizaciones. Solo el 7% de las empresas considera que su organización tiene la capacidad de concebir y probar ideas de forma continuada y de ponerlas rápidamente en práctica. Por otro lado, si bien el 75% de la alta dirección cree que su empresa tiene una cultura de experimentación y asunción de riesgos, solo el 37% de los empleados base está de acuerdo. Las organizaciones deben premiar activamente las iniciativas que animen a asumir riesgos y propiciar entornos donde los empleados puedan experimentar.
  • Acusada disonancia con respecto a las prácticas colaborativas. El 85% de la alta dirección cree que su organización promueve la colaboración internamente, pero solo el 41% de los empleados está de acuerdo con esa afirmación.
  • La alta dirección considera que sí tiene visión digital, pero los empleados discrepan. Mientras que el 62% de la alta dirección afirma que tiene una estrategia claramente definida para la consecución de sus objetivos digitales, solo el 37% de los empleados considera lo mismo.

El informe pone de relieve que las empresas no consiguen que sus empleados participen en el viaje hacia el cambio de cultura corporativa. Implicar a los empleados es fundamental para inculcar una actitud digital efectiva y acelerar la transformación cultural de la organización. La alta dirección y los mandos intermedios son esenciales para traducir la visión digital en resultados tangibles y para incentivar las conductas digitales positivas.

A nivel global, el gap entre la visión de la alta dirección y los mandos intermedios es muy similar al existente con respecto a los empleados base: solo el 22% de los mandos intermedios así lo considera, porcentaje inferior al de los empleados base. En España, los mandos intermedios tampoco creen que sus empresas tengan una cultura digital.

Uno de los expertos consultados para el estudio, Ian Rogers, Chief Digital Officer de LVMH, así lo explica: “El gran momento de una organización ocurre al aceptar que la transformación digital no es una cuestión meramente técnica, sino un cambio cultural.”

Las que marcan la diferencia

El estudio identificó un segmento de empresas «adelantadas» en la carrera de la cultura digital (34% de la muestra) por lograr un buen desempeño en aquellas siete dimensiones que describen la cultura digital y porque con su modelo de liderazgo han conseguido con creces el arraigo de la cultura deseada en todos los niveles de la organización. Reino Unido, Suecia y Estados Unidos son los países con mayor presencia de organizaciones adelantadas en cultura digital (63%, 60% y 56% respectivamente). Por sectores, lo son el automovilístico (43%), el de productos de consumo (38%) y el de telecomunicaciones (32%).

Estas empresas tienen, por lo general, una política de selección de personal diferente que da preferencia a caracteres con conductas y pensamientos creativos y autonomía (83% de las “escapadas” frente al 29% de las “rezagadas”). Además, modifican los perfiles de los puestos y los indicadores clave de desempeño (KPI) para alinearlos con el enfoque digital (75% frente al 17%) y vinculan el sistema retributivo a los objetivos de transformación digital (70% frente al 13% del grupo de “rezagadas”).

Ninguna empresa española de la muestra figura entre las «adelantadas». El 65% están a la cola de la carrera de la cultura digital («lentas») y el 35%, en el medio de la carrera («seguidoras»).

Creación de una cultura digital

Crear una cultura digital y conseguir el cambio requiere paciencia, tenacidad y medición constante.

Para lograrlo, según el informe, las empresas necesitan:

  • Identificar y desplegar agentes o embajadores del cambio e involucrar y apoyar a los empleados en el fomento de la cultura digital.
  • Aplicar indicadores de desempeño digital (KPI) que se centren en la adopción y evolución de comportamientos más que en logros o errores.
  • Utilizar herramientas colaborativas para aumentar la transparencia y llegar a todos los empleados; fomentar trabajo colaborativo que conecte a los empleados con la dirección.
  • Invertir en las competencias digitales que realmente son prioritarias.
  • Hacer tangible el cambio de cultura.
  • Transmitir con claridad en qué consiste el enfoque digital y hacer visible la implicación de la alta dirección (por ejemplo, el desarrollo de nuevos comportamientos y actitudes por parte de los directivos les convertirá en modelo a seguir).
  • Adoptar un enfoque sistémico.

“Para competir a futuro, las empresas deben invertir en una cultura digital que impregne y alcance a cada empleado. Nuestro estudio demuestra que la cultura puede ser el mayor inhibidor, pero también el gran catalizador para la transformación digital y la innovación. Muchos directivos creen que su cultura ya es digital, pero si se pregunta a sus empleados vemos que opinan lo contrario. Esta disparidad pone de manifiesto la falta, desde la alta dirección, de una visión realmente digital y de una estrategia y un plan de ejecución adecuado”, comenta el experto y co-autor Brian Solis. “Cultivar una cultura digital es una forma de negocio que comprende de qué forma la tecnología está cambiando los comportamientos, el trabajo y la dinámica del mercado. Ayuda a todos los participantes a crecer para competir con mayor eficacia en un entorno de cambio permanente.”

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+
0 comentarios