En declaraciones a los medios, el alcalde Jordi Munell ha criticado a las autoridades y la inteligencia españolas por no haberles informado de los antecedentes del imam, el cerebro de los ataques, obviando que la policía belga había contactado hacia tiempo con los Mossos para obtener información sobre el cabecilla de la célula terrorista.
Según ha trascendido, la policía local del municipio de Vilvoorde, en Bélgica, contactó en marzo del 2016 con los Mossos para conocer más información sobre el imam, Albdelbaki es Satty, que residió tres meses en el pueblo flamenco intentando conseguir trabajo en oratorios locales.
La policía municipal belga consideró sospechoso al imán y consultó al cuerpo policial catalán, que respondió que no tenia indicios sobre la radicalización del imán.