Es esencial tener en cuenta que, cuando tenemos que realizar cualquier tipo de trámite o papeleo ya sea en nuestro país o en uno extranjero, la documentación que se presente debe ser original pero, ¿qué ocurre cuando dichos documentos se encuentran en un idioma diferente al oficial del país en el que se va a realizar la presentación? En estos casos se procede a solicitar una traducción jurada, es decir, un tipo de traducción que va a tener validez legal puesto que ha sido firmada y sellada por un traductor profesional que ha sido habilitado como tal por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Aumenta la demanda de traducciones con validez legal en España
En los últimos años se ha observado un considerable aumento de la demanda de traducciones con validez legal en España, y es que son muchas las razones que llevan a solicitar este tipo de servicios a través de una empresa profesional como el hecho de ampliar las perspectivas de un negocio propio, o incluso la necesidad de viajar al extranjero para encontrar nuevas oportunidades laborales.
En primer lugar es muy importante tener en cuenta que dentro de las traducciones con validez legal tenemos a nuestra disposición servicios específicos como por ejemplo las traducciones técnicas que se pueden presentar en multitud de formas como pueden ser las traducciones médicas, jurídicas, en materia de finanzas, ingeniería medioambiental, horticultura, hidráulica, multimedia, robótica, física, matemática, química, etc., es decir, toda aquella rama que precise de una traducción específica que incluya elementos lingüísticos así como tecnicismos muy específicos.
Evidentemente, para cada una de estas especialidades es necesario contar con el servicio de un traductor profesional con la preparación necesaria que le permita acceder a todos estos datos e intercambiarlos entre idiomas con la máxima efectividad, y por supuesto no debemos olvidar la importancia de contar con un completo servicio de traducciones juradas y certificadas, ya que se trata de las traducciones con validez legal por excelencia, ya que son certificadas por un traductor jurado que es aquel que ha sido nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el cual deberá sellar y firmar la traducción como muestra de validez de la misma, para posteriormente enviarla al interesado mediante mensajería o correo certificado en papel impreso, ya que en este caso no nos va a servir im PDF u otro formato puesto que debe ir impresa en papel.
Es importante recordar que tanto el sello como la firma del traductor están registrados en el MAEC, es decir, el organismo que habilita los traductores jurados para el ejercicio de su profesión.
Las traducciones juradas tienen como objetivo que el cliente pueda disponer de una traducción de cualquier tipo de documento, impreso, certificado, etc. pero con la categoría de validez legal, es decir, si tenemos que presentar un expediente académico en una universidad extranjera donde queremos estudiar, lo más probable es que nos soliciten una traducción jurada, de manera que puedan tener la total seguridad de que en la traducción figurará toda la información del expediente original.
Algunas de las especialidades de traducciones juradas más demandadas
Pero por supuesto, las traducciones juradas realizadas por un traductor jurado nombrado por el Ministerio de Exteriores se pueden presentar en múltiples formas en base a las necesidades del solicitante, y de hecho a día de hoy hay traductores jurados oficiales de alrededor de 30 idiomas, los cuales se especializan en distintos servicios con el objetivo de satisfacer la alta demanda de este tipo de traducciones.
Estas traducciones con validez legal se suelen pedir a la hora de traducir documentos que van a presentarse en administraciones extranjeras así como en documentos de extranjeros que se presentan en España, incluyendo desde pasaportes hasta certificados de antecedentes penales, escrituras societarias, anexos, sentencias judiciales, informes médicos, certificados de adopción, nacimiento o defunción, contratos, demandas judiciales, poderes notariales, sentencias judiciales, expedientes o títulos académicos y en general todo aquel documento que deba recibir esta condición legal para poder ser aceptado a la hora de llevar a cabo cualquier tipo de trámite.
Esta especialización permite llevar a cabo traducciones más específicas como pueden ser las traducciones financieras, traducciones jurídicas, etc., las cuales engloban multitud de opciones como puede ser desde un informe financiero hasta un balance de cuentas, todos ellos a través de una traducción jurada que es la que dará validez legal por su exactitud con respecto al documento original.
Los certificados ISO 9001 e ISO 17100, garantía de calidad en el servicio
Para poder estar totalmente convencidos de que la empresa de traducción pondrá a nuestra disposición un traductor profesional, sea un traductor técnico especializado o un traductor oficial habilitado para realizar traducciones con validez legal en España, es muy importante que consideremos la exigencia de los certificados ISO 17100 e ISO 9001.
El certificado ISO 9001 es el que garantiza que la atención de la empresa al cliente se lleva a cabo cumpliendo una serie de requisitos exigentes en materia de calidad y transparencia, ofreciendo en todo momento un trato en el que se garantiza un contacto directo a través del cual se puedan realizar todas las gestiones que se estimen oportunas.
Por su parte, la empresa que nos ofrece los servicios de traductor jurídico y financiero o cualquier otro que demandemos también deberá cumplir con las normas establecidas para obtener el certificado ISO 17100, y en este caso nos centramos en una norma específica para el sector de la traducción en la que vamos a tener la garantía de que el profesional que se encargue de la traducción tendrá los conocimientos y la experiencia necesarios para llevar a cabo el proceso.
A su vez también quiere decir que toda traducción va a pasar por dos fases que son la fase de traducción que se llevará a cabo por un traductor profesional y especializado en función del pedido, y una fase de revisión, a través de la cual se intentará detectar cualquier posible fallo que se haya podido producir en la primera fase.
A su vez, empresas como es el caso de LinguaVox, también deciden establecer otras garantías de calidad como la revisión y control por parte de lingüistas, es decir, una vez que se ha realizado la traducción y ha superado las dos fases exigidas por la norma ISO 17100, entonces se somete a una nueva inspección pero, en esta ocasión, con el objetivo de corregir detalles relacionados con la ortografía, la gramática y el formato de entrega entre otros, de manera que se garantiza una traducción que cumple con todas las exigencias y garantías que sólo un profesional nos puede dar.