Ante la duda, queridos hermanos y hermanas, no vais a tener más remedio que incoar Diligencias Previas y declarar a un buen puñado de alcaldes y alcaldesas como investigados. Porque, por supuesto, hay que hacer las cosas bien hechas.
Y eso ya va a ser suficiente para tener montadas las correspondientes campañas electorales de la oposición. Que si tienen que dimitir porque están imputados. Que si todos son iguales. Que a saber qué es lo que se habrán “tirado a la pera”. Ya sabéis, los eslóganes de siempre.
Y es que la nueva ley de contratos públicos y el lio que hay montado en los ayuntamientos para ponerla en funcionamiento es de órdago. No hay quien se aclare. Y ayudará mucho a las presunciones de delito.
Y eso, queridos fiscales y jueces, os convertirá este año electoral en las estrellas de las elecciones. Que descanséis en paz este verano.