De este centro urbano que conserva ancestrales tradiciones, su rica historia se remonta a los primeros pobladores nativos, mapuches-huilliches que la llamaban Ainil, pasando por la conquista española que dejo un gran legado cultural y sorprendentes fuertes y castillos, hasta llegar a la independencia e influencia de las colonias alemanas. En un proceso enriquecedor multicultural.
Los turistas se asombran con la naturaleza siempre verde de la zona, de fértiles suelos propicios para los cultivos, con sus característicos palafitos, ríos navegables, el mar, abundancia de pescados frescos, platos regionales, típica cerveza artesanal, la cultura, las festividades, sectores al aire libre ideales para la recreación y actividades de aventura y ecoturismo, pero sobre todo con la amabilidad de los valdivianos, junto a una muy buena oferta de servicios y alojamientos entre los que se cuentan una amplia gama de hoteles y hostales en valdivia.
La austral Valdivia es un lugar exuberante, diferente, para gozar de un excelente descanso.