La mayor causa de catástrofes en 2018 ha sido los ciclones tropicales con importantes tormentas tocando tierra. Entre ellos el Huracán Michael y el Huracán Florence (Estados Unidos), el Tifón Jebi y el Tifón Trami (Japón), el Tifón Mangkut (Filipinas, Hong Kong, China) y el Tifón Rumbla (China). Como resultado, 2017 y 2018 han sido los años más costosos de todos los registrados tanto en pérdidas económicas (653.000 millones de dólares) originadas solo por desastres climáticos como en pérdidas aseguradas en todo tipo de catástrofes (237.000 millones de dólares).
Andy Marcell, CEO de Reinsurance Solutions de Aon, afirma: “2018 ha sido otro año muy activo a nivel global en cuanto a desastres naturales se refiere. Aunque no ha habido una sola “mega” catástrofe, hubo 42 diferentes eventos que superaron los 1.000 millones de dólares de forma que el total del año ha sido ligeramente superior a la media.”
Según Alfonso Valera, CEO Iberia de Reinsurance Solutions de Aon, “la industria aseguradora/reaseguradora continúa haciendo frente a los desembolsos pendientes con un capital de 595.000 millones de dólares, aunque sigue centrada en gestionar el coste del cambio climático y de los desastres relacionados con el clima ayudando a minimizar la ‘brecha de protección’.”
Otros eventos importantes durante el año han sido los grandes incendios ocurridos en el norte y sur de California. El mayor suceso asegurado de 2018 ha sido el Camp Fire por importe de 12.000 millones de dólares, que también se ha convertido en el incendio con más víctimas mortales y más destructivo de California desde que existen registros.
Steven Bowen, Director de Impact Forecasting y meteorólogo, indica: “Entre las conclusiones que extraemos de los eventos ocurridos en 2018 está la confirmación de que los riesgos catastróficos continúan evolucionando. La compleja combinación de factores socioeconómicos, cambios de población y exposición en las localizaciones vulnerables, así como un clima cambiante que se traduce en unos modelos climáticos más volátiles, está obligando a nuevos debates sobre cómo gestionar suficientemente la necesidad de implantar medidas de mitigación y resiliencia. Los desastres naturales siempre van a ocurrir. Cómo estemos preparados frente a ellos es lo que jugará un papel clave en las futuras pérdidas que se deriven de los mismos.”
Otros eventos significativos en 2018:
El Camp Fire de octubre en Estados Unidos destruyó 18.804 estructuras, incluyendo la mayor parte de la ciudad de Paradise. Los costes económicos totales se estima que alcanzarán los 15.000 millones de dólares. Las pérdidas aseguradas totales derivadas de los incendios de California marcan un nuevo record por segundo año consecutivo.
En Japón, las lluvias torrenciales durante el mes de julio causaron inundaciones en gran parte del país causando un daño total cercano a los 10.000 millones de dólares.
Una inundación de varios miles de millones de dólares tuvo lugar en el estado de Kerala, India, durante los meses de verano del Monzón.
Un episodio de mal tiempo e inundaciones afectó a Italia y Austria durante los meses de octubre y noviembre con un perjuicio económico de 5.000 millones de dólares.
Con unas pérdidas aseguradas de 2.100 millones de dólares, el vendaval Friederike se convirtió en el quinto vendaval más costoso en Europa durante el presente siglo.