Aun así, en 2015 los informes liderados por mujeres seguían representando menos del 20% de los informes totales. “El artículo pretende destacar la necesidad de erradicar esta desigualdad aportando datos que indican la valía de las mujeres para desempeñar este trabajo”, apunta Ravenda.
Los investigadores han identificado una posible justificación para sus resultados en otros estudios como el publicado en Journal of Economic Behaviour & Organization, que concluye que los hombres asumen entre un 28% y un 68% más riesgo que las mujeres. Un segundo estudio publicado en Accounting Horizons sugirió que los hombres sufren de exceso de confianza en un mayor número de casos.
Estas características psicológicas podrán determinar el juicio de los auditores y por lo tanto la calidad de su trabajo, comenta el profesor de TBS Barcelona Diego Ravenda: “La contabilidad debe ser conservadora, prudente. Si hay más prudencia, es decir, se realiza una verificación mayor de las cuentas, se evita su inflación y por lo tanto estas son de mayor calidad”.
El estudio, que ha determinado un efecto de género en la calidad de los servicios de auditoría, presenta un análisis de más de 90 empresas españolas cotizadas en bolsa durante un periodo de ocho años.