El mercado de trabajo sigue atrapado en la temporalidad. A pesar de que la recuperación económica ha permitido absorber parte del empleo destruido durante los años de la crisis, la ocupación que se genera en España no es de calidad. Tras años de recesión y dos reformas laborales (2010 y 2012), los contratos que se firman cada mes son, en su gran mayoría, por tiempo limitado, lo que, en el sexto año de recuperación, mantiene a nuestro país en el pódium de la temporalidad en Europa. Más del 90% de los contratos que se firmaron durante este mes fueron temporales.