El negocio puramente bancario generó 946 millones de euros, un avance del 0,7% respecto al mismo periodo del año pasado. Bankia, entidad que está nacionalziada, debería haber sido ya reprivatizada, probablemente en diversos lotes: negocio de tarjetas de crédito, crédito inmobiliario y el paquete de activos tóxicos y morosidad que aún le quedan en cartera, aunque desde Moncloa no se han abierto aún expectativas acerca de cómo ni cuando se va a inicuar este proceso. Desde la Comisión Europea ya se ha alertado en diversas ocasiones al Gobierno de España sobre esta irregularidad de una entidad financiera y bancaria nacionalizada.
Bankia registró un beneficio neto atribuido de 575 millones de euros durante los nueve primeros meses de 2019, lo que supone un descenso del 22,6% respecto al mismo periodo de 2018, debido al impacto de la caída de los tipos de interés, el menor resultado en la venta de las carteras de renta fija (ROF) y al repunte de las provisiones asociadas a la aceleración del ritmo en la reducción de dudosos. Estos tres efectos hacen caer, un trimestre más, todos los márgenes de la cuenta de resultados.