www.elmundofinanciero.com

ENLAZANDO CON EL PASADO :::>>>

Sokui, la entronización de Naruhito
Ampliar

Sokui, la entronización de Naruhito

· Por Sara López Martos, Licenciada en Economía por la Universidad de Barcelona (UB) y Bridgewater College, Virginia (EEUU), Master en Protocolo, Organización de Eventos y Gestión de Congresos y asesora Experta en Organización de Eventos Institucionales, Congresos y Presentaciones Corporativas

viernes 01 de noviembre de 2019, 09:03h
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame
El martes 22 de octubre tuvo lugar la primera aparición pública del emperador Naruhito y de su esposa la emperatriz Masako con motivo de la ceremonia Sokuirei Seiden no gi de entronización de Naruhito que lo convirtió en el 126 emperador de Japón. La ceremonia a la que asistieron dignatarios de 174 países, fue un acto cargado de simbolismo ya que se siguió al pie de la letra el protocolo aplicado desde el siglo VIII y por eso me gustaría dedicar mi artículo a explicar el desarrollo de la misma.


La ceremonia tuvo lugar en el Salón del Estado de Seiden, el matsu-no-ma, donde el emperador Naruhito ha subido al takamikura, trono construido en 1915 para la proclamación del emperador Taisho y que conserva la misma forma desde el siglo IX, para proclamar su entronización. Su esposa, la emperatriz Masako, se sentó junto a él en el trono michodai, de menor tamaño y vestida con un kimono de 12 capas. Naruhito, tal y como hizo su padre en 1990, vestía una túnica de color naranja oscuro, denominada korozen-no-goho, un diseño que se remonta al siglo IX y que el protocolo imperial reserva para las ceremonias más solemnes.

La primera parte del rito sokui ha consistido en el discurso que el emperador ha pronunciado flanqueado en todo momento por la espada Kusanagi-no-tsurugi y la joya Yasakani-no-magatama dos de los tres artículos del tersoro imperial heredados por el emperador como pruebas de su ascensión. Estos símbolos fueron entregados por la diosa del Sol a sus descendientes por eso la tradición nipona impone que debido a su naturaleza sagrada ni siquiera los miembros de la familia real pueden verlos. Por esta razón los símbolos se presentaban en cajas forradas en tela y cerradas con un lazo morado.

Así mismo, también han estado presentes durante el discurso de Naruhito los dos sellos imperiales, uno correspondiente al Estado con la palabra “Japón” escrita en Kanji y el otro sello correspondiente al palacio con el ideograma del emperador. Estos sellos también venían en cajas envueltas de tela color púrpura. El emperador Naruhito ha empezado su discurso haciendo una mención de la Constitución de Japón y la Ley de Medidas Especiales sobre la Ley de la Casa Imperial por la cual el emperador ha proclamado su entronización “a los que están en casa y en el extranjero”

En su discurso Naruhito ha recordado a su padre, el emperador emérito Akihito, quien durante sus casi 30 años en el trono “rezó constantemente por la felicidad del pueblo y la paz mundial, siempre compartiendo las alegrías y las penas de la gente, y siempre se mostró compasivo". Acto seguido el emperador ha asumido la responsabilidad de cumplir con el papel que le asigna la constitución de Japón como “símbolo del Estado y de la unidad del pueblo de Japón siempre deseando la felicidad del pueblo y la paz del mundo, pensando en el pueblo y estando junto a ellos”. Finalmente, ha acabado su discurso deseando “la paz y la prosperidad de la humanidad.”

Tras el discurso del emperador el primer ministro japonés, Shinzo Abe, ha encabezado a los invitados para dar la enhorabuena al soberano de la nueva era Reiwa (Bella Armonía) y ha lanzado 3 saludos de “¡Banzai!” desde el piso inferior de la sala de Estado. El mismo Shinzo Abe declararía posteriormente sentirse profundamente conmovido por las palabras del emperador sobre la contribución a la amistad y la paz de la comunidad internacional, así como al bienestar y la prosperidad de la humanidad. Una vez realizada la felicitación por todos los asistentes a la ceremonia, el acto ha finalizado con una salva de 21 cañonazos.

La secuencia de entronización, senso, sokui y daijosai se remonta al siglo VIII. El 1 de mayo se celebró el rito senso o ascenso y en esta ocasión ha sido el turno del rito sokui o entronización (trono). La entronización del emperador finalizará con el Daijosai, la fiesta de acción de gracias por haber ascendido al trono y tendrá lugar la noche del 14-15 de noviembre. Una vez finalizada el emperador adquirirá la condición de Arahitogami convirtiéndose así en sacerdote o Dios viviente responsable del bienestar de su pueblo. Es importante tener en cuenta que estas tres fases son descritas como actos de naturaleza secular y se celebrarán como “actos de Estado”.

La celebración de la entronización ha vuelto a hacer resurgir la polémica sobre la conveniencia o no de que el Gobierno financie los gastos de este rito. Son muchos los que defienden que al tratarse de un ritual sintoísta se está contraviniendo los artículos 20 y 89 de la Constitución nipona que establecen la separación entre la religión y el Estado. Del mismo, también se han oído opiniones afirmando que el rito viola el principio de soberanía popular ya que el emperador aparece durante toda la ceremonia físicamente en un lugar más alto que el primer ministro.

Dejando a un lado las polémicas en torno a la participación o financiación del Gobierno en una ceremonia de marcado carácter religioso, es una realidad que Japón sigue siendo una cultura repleta de tradiciones. Estamos hablando de una ceremonia que se remonta al siglo VIII y que se aplica cuidando al máximo todos los detalles. Lo cierto es que el protocolo imperial no obliga en absoluto a seguir una tradición específica y por eso se ha optado por el mismo modelo seguido por Akihito y el padre de éste, Hirohito. Estoy segura de que este mismo debate se producirá en noviembre con la celebración del daijosai y en esta ocasión es muy probable que el Gobierno defienda su participación invocando el principio de “objeto y efecto” como ya hiciera en noviembre de 1990 con motivo de la celebración del daijosai del emperador Akihito.

Sokui, la entronización de Naruhito
Ampliar
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de EL MUNDO FINANCIERO

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.