La firma de moda utiliza las redes transformadas en hilo de nylon ECONYL para crear productos sostenibles de muy alta calidad que diseñan en España y producen y confeccionan en Italia y Portugal.
De hecho, por 100 kilos de la tela de los productos de Humble, 53 provienen de botellas de PET, prendas de vestir en fin de vida y desechos industriales, y 25 provienen de redes de pesca. “Se trata de dar nuevos usos post-consumo y post-industrial a las redes, evitar generar desechos, contaminación y destrucción de nuestro planeta. El fin es dar la mejor segunda vida posible a deshechos y de la mejor manera posible”, asegura François Bacourt, cofundador de la firma.
Los tejidos de las prendas están diseñados para garantizar el mejor rendimiento y todas las características técnicas necesarias para la producción de prendas de alta tecnología que garantiza: opacidad (una característica importante en el caso de los leggins); excelente transpirabilidad, ya que la humedad se transfiere rápidamente a la capa externa de las prendas para mantener la piel fresca y seca, evitando la propagación de bacterias que pueden causar mal olor; retención de la forma, que se consigue gracias al uso de materias primas de alta calidad y la construcción innovadora de fibras que mejoran la durabilidad y resistencia al lavado de las prendas; ajuste perfecto y excelente confort, ya que los tejidos deportivos deben abrazar la silueta y seguir los movimientos del cuerpo sin restricciones para garantizar la máxima libertad de movimiento; y protección UV, para que la piel esté protegida de agentes externos, y especialmente de los rayos UV, cada vez que se practica deporte, tanto en verano como en invierno.
Actualmente la colección cuenta con productos para hombres y mujeres como camisetas, shorts y leggins. Además la firma ya está trabajando en una colección de equipamiento de boxeo con el que sustituirán el cuero natural por cuero vegetal hecho a partir de residuos de las fibras de hoja de la piña.
Para el envío de los productos Humble utiliza envases hechos con celulosa de maíz, que son compostables y muy resistentes. Tienen unas emisiones de carbono negativas y la tinta de los mismos también es sostenible.