“La vida se plantea como una búsqueda incansable de una felicidad que cada persona halla en un entorno distinto, pero que depende enormemente de su capacidad de análisis y comprensión. En ocasiones, esa comprensión hará precisos cambios. Unos cambios que pueden implicar que cambie todo el entorno de una persona, haciendo que la transición sea complicada. Y es, precisamente en estas situaciones, donde mi labor cobra especial importancia” comenta
Andrea Granucci, experta en transiciones de vida, además de terapeuta, coach y formadora con más de 30 años de experiencia a sus espaldas.
Y es que, no siempre es sencillo enfrentarse a la realidad, una realidad que cuesta asumir y a la que, en no pocas ocasiones, se le da la espalda hasta que la situación se vuelve insostenible. Prolongar una relación que hace tiempo que no funciona o seguir desempeñando un empleo que nada aporta además de unos cuantos cientos de euros son, entre muchas otras, algunas de las ellas.
“La clave de todo pasa por conocerse a uno mismo, reflexionar sobre las situaciones, las conductas, las emociones y los pensamientos. Mi método se basa en cuatro pilares básicos que dependiendo de la persona y situación se combinan y entremezclan, son: la mente y la palabra; el cuerpo y el movimiento; vivir las emociones y atención plena”.
Evidentemente, y pese a que los pilares no dejan lugar a muchas dudas, lo cierto es que se hace necesario profundizar un poco más para entender un método que ayudará a cualquier humano a transitar por la vida de forma sencilla, pero no solo a personas individuales, sino también a parejas y empresas.
Y es que, a veces las grandes oportunidades laborales surgen en el momento más inadecuado e implican grandes cambios que pueden afectar no solo a una persona, sino también a su familia y entorno.
Las transiciones de vida son una constante en el ser humano, el conocimiento de uno mismo y la comprensión harán de ellas un éxito.