El euro vuelve a cotizar esta mañana a la defensiva ante el ligero rebote del dólar tras las señales de apoyo fiscal emitidas desde la Casa Blanca. Durante la noche, la noticia de que las medidas de contención en Italia se ampliarán a todo el territorio han incrementado la presión sobre el euro puesto que esto podría incrementar el coste económico para la eurozona, aumentado además ante la posibilidad de que la Comisión Europea utilice ayudas estatales para ayudar a los distintos gobiernos de la UE a amortiguar el impacto económico de la expansión del virus. Mientras tanto, al acercarnos a la próxima reunión del Banco Central europeo, los mercados van incrementando la posibilidad de una bajada de tipos lo que también puede haber contribuido a que el euro haya caído algo desde sus niveles máximos. Si comparamos con la semana pasada, los mercados esperan un recorte de tipos adicional durante la primera mitad del 2020 al incrementarse los casos de coronavirus en la eurozona.
El ministro de energía y economía de Alemania, Peter Altmaier, comentó ayer que Alemania hará todo lo posible para limitar el impacto del virus y añadió que una rápida contención del virus incrementa las posibilidades de poder evitar entrar en recesión durante el segundo semestre del año. Los miedos a la recesión en la eurozona vienen de la ampliación del diferencial de rentabilidad entre los bonos a 10 años alemanes e italianos hasta niveles que no veíamos desde agosto de 2019. La rentabilidad de los bonos alemanes cayó hasta sus mínimos históricos en un entorno de aversión al riesgo, mientras que la cuota de riesgo italiana se disparó. La ampliación de este diferencial preocupa al BCE que intenta que los bancos vuelvan a prestar, lo que indica una mayor necesidad de contar con nuevas políticas fiscales ante la posibilidad de que esta relación siga debilitándose. Esta mañana se publicará el dato definitivo de PIB para el T4 aunque la atención de los mercados se centrará sobre todo en la decisión sobre tipos de interés del BCE prevista para el jueves.
La libra se vio ayer arrastrada a niveles más altos, en principio debido a la subida del euro. Sin embargo, con las promesas de nuevos estímulos en Estados Unidos, además de mayores esfuerzos para contener la expansión del virus en la Europa continental, los mercados empiezan a aplicar un mayor sentido común a su valoración del riesgo. La libra esterlina está hoy desandando la senda alcista de ayer, al igual que la moneda única, y ante la falta de noticias macroeconómicas de interés antes del fundamental discurso sobre los presupuestos de mañana.
El dólar tuvo ayer un día terrible con el índice DXY cayendo 0,86%. Lo que se debió fundamentalmente a la fortaleza de JPY, EUR y GBP al volver a caer los activos de mayor riesgo. Pero esta paliza no afectó únicamente al dólar, sino que otras divisas dependientes del petróleo sintieron también sus efectos. Los futuros sobre valores bursátiles en EE. UU. alcanzaron ayer su máximo de -5% antes de la apertura de los mercados; un mal augurio de lo que está por llegar. Tras la apertura, el S&P 500 cayó 7% en tan solo unos minutos, lo que hizo saltar el interruptor de nivel 1 por primera vez desde 2008. Así, se paralizó la cotización en los mercados de valores estadounidenses durante 15 minutos para evitar que los algoritmos de tendencia desencadenaran una aún mayor venta masiva automática. Tanto el S&P como el Dow Jones lograron estabilizarse de alguna forma tras este parón, de forma que no se activaron los interruptores de nivel 2, del -12%, aunque acabaron cerrando la jornada un 7% más bajos.
Hoy los futuros apuntan a una cierta recuperación con el S&P subiendo un 3% antes de la apertura, con ligeros repuntes en los principales mercados asiáticos tras una caída de casi 4% durante la jornada, mientras que suben también otros activos de riesgo. Esto probablemente se deba a la intervención anoche del presidente Trump prometiendo importantes medidas de apoyo económico. Trump se reunirá durante el día de hoy con representantes de ambas cámaras para hablar de posibles exenciones fiscales y medidas de apoyo para los trabajadores con contratos por horas “para que no se vean penalizados por algo que no es culpa suya”. El secretario del tesoro, Steve Mnuchin, reafirmó estos estímulos adicionales al declarar ayer que se mantenía en contacto directo con el presidente de la Reserva Federal Powell. La mejora del apetito por el riesgo ha llevado a que el dólar recupere casi un 2% frente al yen japonés mientras que el franco suizo es el que más se ha debilitado desde julio.
El dólar canadiense fue una de las divisas dependientes del petróleo que mejor comportamiento tuvo ayer, aunque acabó perdiendo algo más de 2% durante la sesión, destacando la importancia de la fuerte caída del 30% en los precios del petróleo. El loonie encontró ayer algo de apoyo al recuperarse el precio del crudo en un 7% en los mercados asiáticos, aunque esta subida no se ha mantenido y el petróleo estaba solo un 4% más alto al abrirse los mercados europeos. Las noticias sobre los nuevos estímulos han ayudado a incrementar el apetito por el riesgo en todos los ámbitos, ayudando a la estabilidad de los mercados del crudo, aunque el dólar canadiense se mantiene un 1,5% por debajo del cierre de la semana pasada.