Ecuador declaró la emergencia sanitaria por el COVID-19 y se dispusieron medidas en todo el país para proteger la salud de los ciudadanos. Desde entonces, el vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner fue designado por el presidente como el encargado de asumir el liderazgo y enfrentar la situación ya que el actual presidente de Ecuador, Lenin Moreno, se encuentra dentro del grupo de riesgo del COVID-19 por su edad (67años).
Otto Sonnenholzner nació el 19 de marzo de 1983 en el sur de Guayaquil y con 37 años, se convirtió en el vicemandatario más joven desde el retorno a la democracia (1979). La Asamblea Nacional lo posesionó el 11 de diciembre de 2018, tras encabezar la terna enviada por el presidente Moreno y obtener el respaldo mayoritario de los legisladores, con 94 votos, pese a que no pertenecía a ningún partido político.
Actualmente, Sonnenholzner es uno de los rostros más visibles del Ejecutivo, durante la emergencia, su trabajo se desarrolla desde la primera línea, en hospitales, albergues, entre otros espacios y zonas consideradas de alto riesgo. “No podemos pedirle a un médico, a un policía o a cualquiera de los que tienen la obligación de salir a trabajar en esta emergencia que lo hagan, si yo no estoy dispuesto a ir exactamente al mismo lugar donde ellos están”, ha reconocido con humildad el guayaquileño, cuyo nivel de aprobación bordea el 70%, según las encuestas de opinión.
En octubre pasado, frente a las protestas registradas en Ecuador, propició encuentros con diversos sectores productivos para escuchar sus necesidades y planificar estrategias de recuperación conjuntas, como el acceso a crédito y apoyo financiero.
“La economía se recupera, las vidas no”. Bajo este lema define su gestión durante la crisis. Por eso, la autoridad de Ecuador no escatima esfuerzos para que la nación supere la situación en el menor tiempo posible, a fin de continuar acciones para la reactivación productiva y desarrollo económico. Ha sido enfático en señalar que “este es el momento de salvar vidas, después vendrá la fase de restablecer la economía, poner en marcha los negocios y generar más empleo”.
Gracias a las prontas decisiones del Vicepresidente, Ecuador es el primer país en Latinoamérica en cerrar fronteras y en aplicar la restricción de movilidad y aislamiento preventivo obligatorio. Además, es el segundo país en ordenar la suspensión de clases y eventos masivos. Es el tercer país de América Latina en el que más pruebas se han realizado por millón de habitantes.
El Vicepresidente Sonnenholzner, también ha gestionado el apoyo de la cooperación internacional. Fruto de estos esfuerzos, la República Popular de China donó al país miles de implementos, el gobierno suizo y la farmacéutica Roche entregaron una máquina de diagnóstico molecular que aumenta la capacidad instalada de Guayaquil para el procesamiento de pruebas de COVID-19.
“Ser Vicepresidente es tener la oportunidad de servir, trabajar y hacer las cosas bien”, ha señalado públicamente la autoridad, quien además habla tres idiomas y ha ocupado importantes cargos gerenciales en el mundo empresarial. Esta línea de acción, no ha sido la excepción durante la emergencia sanitaria que vive actualmente el país latinoamericano, especialmente en la provincia del Guayas.
Justamente a esta provincia, considerada el epicentro de la crisis al registrar alrededor del 70% de contagios, se trasladó a finales de marzo para, junto a las autoridades locales, redoblar los esfuerzos para contener la propagación del virus, reforzar el sistema sanitario público y coordinar las medidas necesarias que garanticen la atención social y el seguimiento a la labor de la Fuerza de Tarea Conjunta, creada para el manejo digno de fallecidos.
Ha mantenido canales de comunicación directos para informar de cada una de las acciones desarrolladas, donde se ha dirigido a los ecuatorianos con frontalidad e incluso ha reconocido fallos y pedido disculpas. Consciente de que la única medida eficaz para detener la propagación de la enfermedad es el aislamiento, ha reiterado los llamados a la corresponsabilidad ciudadana para quedarse en casa y cumplir el toque de queda que rige de 14h00 a 5h00. “El mayor enemigo debe ser el virus, no la desobediencia”, ha recalcado en todos sus mensajes al país.
Hasta la fecha, ha recorrido una decena de hospitales que luchan contra el COVID-19 cerciorándose que estén abastecidos y escuchando al personal de salud. “Seguiremos pendientes para corregir lo que no esté funcionando. Quienes trabajan aquí, tienen el respeto y la admiración de todo el Ecuador”, ha asegurado durante sus visitas.
Para garantizar la protección de personas en situación de calle o para pacientes con sintomatología leve, ha corroborado que los albergues estén funcionando o que cuenten con lo necesario para empezar a brindar sus servicios.
Además, ha supervisado la entrega de kits de alimentos junto a representantes del Ejecutivo de la provincia más afectada, habilitó el centro de acopio Guayas Vive, para recibir las donaciones de la empresa privada y la ciudadanía. Se trata de productos de primera necesidad que luego son distribuidos a las familias más necesitadas.
Pendiente de que se cumplan los operativos de control y el toque de queda, ha participado junto con las FF.AA. en algunos de ellos y mantiene reuniones permanentes para evaluar las medidas y tomar decisiones al respecto.
Adicionalmente, ha gestionado y recibido las donaciones de la Organización Panamericana de la Salud. Sonnenholzner aclaró que todas ellas se pondrán inmediatamente al servicio de la ciudad más golpeada por la pandemia.
Economista, de ascendencia alemana y libanesa, que ha estudiado en Alemania, España y Francia, lleva 15 meses en funciones, tiempo en el que ha enfrentado desafíos importantes, entre ellos, impulsó el diálogo y el Acuerdo Nacional para buscar alternativas que promuevan mejores condiciones de vida.
En Guayaquil, ciudad de la que es oriundo, donde realizó sus estudios secundarios en el colegio Alemán Humboldt, formó su familia, y ejerció por varios años su labor empresarial y de radiodifusión, el segundo mandatario de Ecuador, ha acudido a hospitales públicos para verificar personalmente que la atención se realice de forma oportuna y que el personal de salud cuente con todos los insumos necesarios para su trabajo.