El euro abre la semana con un renovado ímpetu, a pesar de los comentarios del BCE durante el fin de semana y un reporte parcialmente decepcionante de las órdenes industriales alemanas a la apertura de la sesión. En un seminario virtual el sábado, Christine Lagarde advirtió de la presión bajista que enfrenta el panorama de inflación de la Eurozona durante los próximos dos años, en medio del reajuste de la economía a los efectos de la crisis derivada de la pandemia. El mensaje de Lagarde en términos de política monetaria revela una postura ampliamente acomodaticia en el mediano plazo, una expectativa previsible por los inversores. La presentación de Lagarde también dejó una alerta sobre los posibles costos asociados a la transición de la economía hacia una nueva era de digitalización.
El BCE estima que las actuales cadenas de suministros podrían reducirse en un 35%, al tiempo que el uso de tecnologías digitales se incrementará en un 70%-75%. Aunque estas transformaciones suponen un desafío considerable para el actual modelo económico europeo en el corto plazo, el cambio tecnológico podría cambiar la suerte de la región en los próximos años. Por lo pronto, las órdenes industriales alemanas se recuperan a un ritmo más lento de lo esperado, anulando las expectativas de una rápida recuperación de la economía en forma de V.
En mayo, las órdenes saltaron un 10.4% en relación al mes previo, pero quedaron por debajo del pronóstico de 15.4%. En términos inter-anuales, el registro de órdenes se encuentra un 29.3% más débil, de una caída de 36.9% en abril. Esta semana los inversores observarán el progreso de las negociaciones sobre el presupuesto europeo, antes de la cumbre de los 27 líderes del área la próxima semana. Los jefes de las instituciones europeas se reúnen el miércoles para debatir el tema, el mismo día que la Comisión Europea publica sus nuevas proyecciones macroeconómicas.
El billete verde está en moderado suavizamiento frente a sus principales rivales esta mañana, después de una semana mixta a inicios del nuevo trimestre y un fin de semana largo. El repunte de nuevos casos en varios estados del país y la implementación de algunas medidas localizadas de confinamiento mantienen soportada a la moneda, aunque la evolución aparentemente favorable del mercado laboral norteamericana favorece la operativa de riesgo en los mercados globales. La semana abrió con una sólida actividad bursátil en el mercado asiático y señales alcistas de los futuros europeos y norteamericanos.
Los movimientos se derivan de un editorial publicado en primera plana por un diario estatal chino, indicando que el fomento de un mercado alcista “saludable” después de la pandemia es más importante ahora que nunca. Esta narrativa mantiene al dólar a la baja, después de que el yuan avanzó cerca de medio punto porcentual esta mañana. El calendario de datos de esta semana es relativamente escaso para el dólar, aunque ISM publicará su índice de compras no manufactureras para junio hoy y mañana se dará a conocer el resumen de vacantes y rotación laboral de la semana.
La libra esterlina avanza con dificultad frente al dólar a pesar de que la mayor parte del G10 se mantiene firme frente al billete verde esta mañana. La posibilidad de un Brexit duro al final del año es posiblemente un sentimiento paralizante para la divisa, con las conversaciones bilaterales aún inconclusas. Aunque esta semana se reanudan las negociaciones sobre un posible acuerdo de salida, los inversores mantienen un bajo listón de expectativas. Por su parte, el recuento de casos sigue aumentando en ciertas regiones del país, poniendo a las medidas de confinamiento localizadas firmemente sobre la mesa. Esto ha mitigado el impacto positivo de la reapertura de bares y restaurantes durante el fin de semana.
El ministro de Hacienda, Rishi Sunak, dará el siguiente paso para poner en marcha la economía británica, con el anuncio de los nuevos planes de estímulo post-Covid previsto el próximo miércoles. Se espera que el canciller ponga el empleo en el centro de su estrategia de política económica, aunque previamente enfrió expectativas de una reducción de los impuestos. Aunque los detalles del nuevo plan seguirán siendo vagos hasta el anuncio del miércoles, es probable que Sunak cambie el enfoque de la fase de apoyo a una sólida estrategia de estímulo al consumo y la inversión. El calendario de datos es ligero para la libra esta semana, con el PMI de la construcción de junio a las 10:30 ECT de hoy y los datos del precio de la vivienda de RICS el próximo jueves.
El peso mexicano abre la sesión al alza frente al dólar, siguiendo el tono positivo de su operativa durante la semana pasada. El enfoque de los inversores esta semana estará orientado a la visita del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador a la Casa Blanca el miércoles, donde los mandatarios se sentarán a debatir el nuevo acuerdo comercial T-Mec, puesto en marcha el pasado 1 de julio. Mientras que México espera que el acuerdo atraiga inversiones y empleos al país, el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, ya advirtió sobre los desafíos que representa el acuerdo en términos regulatorios para el mercado laboral mexicano. Tras varios meses de negociaciones rodeadas de incertidumbre, la aprobación e implementación del acuerdo apenas ha logrado revertir el débil apetito por inversiones en el país, en medio de un entorno macroeconómico e institucional aún más debilitado a raíz del brote de la pandemia. Mientras los inversores esperan los pormenores del encuentro, estarán atentos a la evolución de las cifras de inflación, reportadas el próximo jueves.