Entre los problemas habituales que han aumentado y que requieren de los servicios de fontaneros experimentados se encuentran:
- Los atascos en fregaderos debido a la acumulación de los restos de comida que quedan en platos, cubiertos y demás utensilios de cocina. Y es que, debe tenerse presente que antes del confinamiento buena parte de las comidas se realizaban fuera de casa, mientras que desde marzo todos los miembros de la familia hacen todas las comidas en el hogar, por lo que la acumulación de estos desperdicios ha sido mayor, dando lugar, en gran parte de los casos, a otro de los grandes problemas de fontanería, los malos olores de las tuberías.
- Los atascos en duchas y bañeras debidos a la acumulación de cabellos también se han visto incrementados, durante este tiempo nadie se podía duchar en el gimnasio, por lo que todos y cada uno de los pelos y cabellos acaban por acumularse en el mismo lugar, formando una pared que impide el paso del agua.
- Los grifos que no dejan de gotear y a los que no todas las personas otorgan la importancia que realmente tienen, suponen una enorme e innecesaria pérdida de agua.
- Las cisternas que no funcionan correctamente, y que permiten el paso constante de agua, son junto con las anteriores, las averías que suponen una mayor pérdida de agua.
- La acumulación de cal en tuberías y grifos es otro de los grandes problemas, dado que impide que el agua fluya con normalidad.
En cualquier caso, y según los expertos, con sencillos gestos como limpiar bien los objetos que son depositados en el fregadero o retirar los pelos acumulados tras la ducha, se logrará mantener alejados los problemas derivados del uso habitual.