“A pesar del mayor conocimiento de las ventajas del uso del pago aplazado, y de la creciente necesidad hoy de más opciones y facilidades de pago para muchos consumidores, en España son aún pocos los ecommerce que adoptan esta solución y que aprovechan un método de venta que mejora la fidelidad y la experiencia del cliente, y puede llegar a incrementar la tasa de conversión hasta en un 40%” señala César de Andrés, Director Comercial de Oney España.
Mobiliario de hogar, electrodomésticos y tecnología, a la cabeza
La situación cambia de forma muy significativa cuando se segmentan los datos por sectores y tipo de comercio. Así, el pago aplazado eleva hasta el 50% su grado de implantación en los comercios dedicados a la venta de mobiliario del hogar, electrodomésticos o tecnología, que son los sectores que cuentan, por lo general, con un tique medio más alto, superior a 120 euros (el tique promedio en España se sitúa en 64 euros, según el último estudio sobre e-commerce publicado por IAB).
Del total de comercios online analizados, estos tres sectores son los que disponen, en mayor medida, de oferta de pago aplazado con la tarjeta bancaria del cliente. De este modo, el estudio de Oney desvela que el 67% de las tiendas de muebles analizadas, el 57% de los establecimientos de electrodomésticos y el 55% de los e-commerce de electrónica y tecnología ofrecen estas soluciones de pago flexible que permiten al cliente fraccionar la adquisición de productos de mayor precio en varios plazos, utilizando su propia tarjeta de débito o crédito.
Si se excluyen del análisis a los comercios de mobiliario y electrodomésticos, la implantación de la opción de pago aplazado con tarjeta bancaria se reduce significativamente, ofreciéndose únicamente en el 17% de los e-commerce estudiados.
Supermercados y tiendas tradicionales suspenden con un 0
Por el contrario, en supermercados y tiendas tradicionales la opción de pago flexible aplazado con la propia tarjeta bancaria del cliente es absolutamente inexistente. En algunos casos, algunos clientes pueden acceder a ciertas fórmulas de financiación y fraccionamiento de los pagos, pero requiere de una serie de requisitos, registros y pasos previos que dificultan su utilización, y que no se dan en el caso del pago aplazado con tarjeta bancaria, cuya operativa es mucho más rápida y sencilla y no implica aportar documentación adicional.