Y, además, la red se ha ido empequeñeciendo para sostener solo a una parte de los afectados”, denuncia Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.
España tiene casi tantos parados como en 2010, cuando comenzaba a destruir empleo “como la hormigonera de la construcción que languidecía. No es difícil pensar que de una crisis tan profunda, a la que aún no se ha reaccionado, pueden seguirle años iguales o peores que los que siguieron a 2010. Todos los eneros, hasta 2017, estuvieron por encima de los 4 millones de parados, rozando incluso los 5 en el desastroso 2013”, continúa Estévez.
USO advierte además de que “por desgracia, tampoco están todos los que son. Hay un paro latente que ayer mismo evidenciábamos con los datos de Contabilidad Nacional: un dato son las personas que figuran registradas en el desempleo y otro muy distinto, las que no han trabajado de forma efectiva. Esas, las horas de trabajo que no se han efectuado, sobrepasan el millón de empleos a tiempo completo, una diferencia sustancial con los 710.500 nuevos parados de la pandemia que, además, tampoco estaban todos a tiempo completo”.
Por eso, desde el sindicato USO se pide “políticas de empleo. Hemos escuchado estas palabras miles de veces en estos meses, pero la realidad es que solo se han hecho políticas sociales. Muy necesarias, por supuesto, pero que ponen parches, no soluciones. Con millones de personas en sus casas y la implantación de facto de las nuevas tecnologías en hogares que nunca lo habrían pensado, han sido meses perdidos en cuanto a recualificación con formación para el empleo que llegase, exclusivamente, de la mano de los Servicios Públicos de Empleo, reforzándolos, por supuesto”, apunta Laura Estévez.