En esta situación, “a pesar de la victoria de Biden y sus intentos de unir el pueblo, Estados Unidos sigue siendo un país dividido que muchos americanos ya no reconocen como suyo y están pensando en probar sus alas en otros continentes, entre ellos Europa y en España”, asegura Venermo, que denomina este fenómeno como ‘TrumpScape’. De hecho, los últimos datos publicados por el INE referentes a 2020 señalan que los estadounidenses residentes y empadronados en España son 40.712, casi un 10% más con respecto al año anterior, en el que sumaban un total de 37.352.
La mayoría reside en las principales ciudades españolas: casi el 30% de ellos se encuentra en Madrid y más de un 20% en Barcelona. Aun así, en tercera posición se encuentra la ciudad de Málaga, que acoge a casi un 6% de los estadounidenses en España. “No es un dato que nos tiene que extrañar: los estadounidenses que vienen a España lo hacen a menudo por la calidad de vida que ofrece el país, incluyendo el clima y la gastronomía entre los factores principales”, explica Raisa Venermo.
Mudarse para evadir el caos político y social
Aunque actualmente están confinados y no puedan viajar, desde AvaLanding informan del aumento del número de estadounidenses interesados y sus solicitudes de información para investigar las posibilidades de emigrar a España: “Hemos notado que el número de consultas ha cuadriplicado en comparación con 2019, antes de la COVID-19, del movimiento ‘Black Lives Matter’ y los últimos desastrosos meses del mandado de Trump, con las consecuencias de su legado y la despedida con el asalto al Capitolio”, señala la socia fundadora de la compañía.
En este sentido, se trata de estadounidenses que podrían querer abandonar su país para llegar a Europa y evadir el caos político y social de Estados Unidos. Los perfiles que presentan esta inquietud son variados, ya que suelen ser empresarios, profesionales que pueden teletrabajar, personas que forman parte de la comunidad LGBTIQ+, jubilados y familias que quieren pasar en España un año sabático: “Se trata de perfiles que consideran que España es un país con una muy alta calidad de vida, ya no solo de fiestas y playa, sino un destino potencial de inversión y negocios”, evidencia Venermo.
¿Qué les preocupa a los estadounidenses que quieren mudarse a España?
Pese a la voluntad de moverse, las dos trabas que más les suelen preocupar al planificar el traslado es el tema de impuestos y los permisos de residencia y de trabajo.
Por lo que a impuestos se refiere, una vez que lleguen a España y residan por más de 6 meses al año, se convertirán en residentes fiscales, por lo que cambiará radicalmente su fiscalidad: tendrán que empezar a declarar en España su renta y propiedades mundiales, independientemente de su ubicación o procedencia. “Es una traba importante, pero con una buena planificación se pueden evitar los sustos”, apuntan desde AvaLanding.
En cuanto a extranjería, los ciudadanos estadounidenses pueden venir libremente a España como turistas durante 3 meses consecutivos, pero si quieren quedarse más tiempo, necesitarán un permiso de trabajo y residencia. En este caso, existen muchas opciones: “Si quieren invertir en el país o montar un negocio que interesa al Gobierno porque, por ejemplo, crea empleo, o si son trabajadores altamente cualificados, se puede conseguir el permiso de manera relativamente fácil”, explican.
Otra opción viable es el visado no-lucrativo, que permite residir, pero no trabajar. Muchos ciudadanos jubilados o las familias que vienen a pasar el año sabático, de hecho, optan por este último.