El euro se mantuvo en pausa mientras la caída de los bonos estadounidenses de ayer se extendía al mercado de deuda soberana europea, lo que provocó que los rendimientos de los bonos de la Eurozona disfrutaran de un repunte en el día. El bono francés a 10 años, por ejemplo, imprimió su primer rendimiento positivo desde junio del pasado año. Durante las últimas 24 horas, varios oficiales del BCE han comentado sobre este fenómeno. Esta mañana, Isabel Schnabel afirmó que el BCE estaría en posición de incrementar el soporte monetario si el repunte de los rendimientos perjudica la senda de recuperación económica y que el banco central aún tiene margen para recortar los tipos de interés. En una nota más relajada, Schnabel también afirmó que un aumento en los rendimientos nominales refleja la mejoría en las expectativas de inflación, una señal del éxito de los esfuerzos del banco. El economista jefe del BCE, Philip Lane, había comentado anteriormente que un optimismo excesivo del mercado por adelantado podría ser problemático. El BCE supervisará cuidadosamente el aumento de los rendimientos y muchos anticipan que el banco cambiará su postura sobre el PEPP en la reunión de marzo, aunque aún es demasiado pronto para saber si las previsiones macroeconómicas serán modificadas para dar cuenta del cambio en las curvas de rendimiento. Por hoy, los inversores seguirán de cerca la evolución de los mercados de bonos europeos y, al mismo tiempo, atenderán la conferencia de los ministros de finanzas del G20 que continúa hoy.
El billete verde retomó fortaleza ayer, apoyado por la narrativa reflacionaria dominante en el mercado en las últimas sesiones. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años continuaron acelerándose hasta un nivel máximo de 1,6%, su valor más alto en un año. En un giro similar, la bolsa norteamericana se desplomó, liderada por la mayor pérdida del índice Nasdaq 100 desde octubre del pasado año. El mercado continúa descontando agresivamente las perspectivas de una normalización monetaria de la Fed antes de lo señalado por la institución, por más que Powell reforzara esta semana el mensaje de que el mercado laboral está lejos de alcanzar los niveles de pleno empleo. Toda la atención en el día de hoy estará centrada en la Cámara de Representantes del Congreso, donde se aprobará la propuesta de estímulos fiscales de Joe Biden para impulsar a la economía fuera de la crisis. El proyecto incluye cheques directos de $1400, extensión de los programas de ayudas al desempleo, fondos de ayudas estatales, apoyo a los programas de vacunación, entre otros. Aunque la polémica enmienda del incremento del salario mínimo a $15/hora podría encontrar obstáculos más adelante, la votación de hoy en la cámara mayoritariamente demócrata deberá aprobar el paquete íntegramente. Este evento podría añadir presión sobre los bonos de deuda del Tesoro, y animar la operativa alcista del dólar a través de un mayor repunte de los rendimientos de renta fija.
La libra esterlina cayó cerca de un punto porcentual frente al dólar ayer y continúa relativamente débil esta mañana. La caída de la libra esterlina se exacerbó frente al euro, ya que la moneda única resistió mejor la liquidación de bonos de deuda pública. Una dinámica similar continúa esta mañana, a pesar de una sesión relativamente tranquila en los mercados de bonos. Los datos de hoy son limitados para la libra, y los inversores están atentos a lo que dicen los informes de noticias sobre el anuncio del presupuesto de la próxima semana. Sin grandes eventos nacionales hoy, la divisa permanece a merced de una dinámica más amplia de mercado, lo que expone a la libra a otra sesión turbulenta en los mercados de renta fija.
El peso mexicano se deterioró otro 2,5% frente al dólar en la sesión de ayer, alcanzando valores mínimos de los último 4 meses. La dinámica alcista de los rendimientos de los bonos norteamericanos no solo imprimió fortaleza en el dólar frente a sus pares del G10, sino que recortó abruptamente el impulso de los activos de mayor rentabilidad relativa dentro de la cesta de monedas emergentes. El peso mexicano, junto al real brasileño y la rupia india fueron las principales víctimas. En el ámbito doméstico, por su parte, la publicación de las actas de Banxico dejó poca claridad sobre la ruta de política monetaria en los próximos meses. Tras un recorte unánime de 25 puntos básicos en el último encuentro, los mercados habían apostado por una postura más laxa de Banxico, pero el banco respondió con su usual tono prudente. Si bien los miembros del consejo señalan un panorama mixto para la senda de inflación, el informe concluye que las decisiones de política serán evaluadas bajo el prisma de los datos entrantes, mientras la institución mantiene su compromiso hacia la meta de precios. Sin más lecturas que sacar de este tema por el momento, el peso mexicano oscila con notable sensibilidad a los bruscos movimientos del mercado de deuda pública.