A partir de ese momento un grupo de amigos crearon el núcleo duro del PPC barcelonés, sin contar con Bou. Era un advenedizo. Lo ningunearon. El primer golpe de efecto fue echar al responsable de comunicación -Joan Castelló- porque en vez de concederle entrevistas, las derivaba al número dos, Óscar Ramírez. Bou estaba ahí y los otros querían demostrar que ellos era la pata negra del partido. Y se equivocaron. Aquí no hay patas negras, sino trabajar por unos ideales.
Como que el tiempo pone a todo el mundo en sus sitio, Bou esperó. Y la venganza-por decirlo de alguna manera- llegó después de las elecciones autonómicas. Como he dicho más de una vez, teniendo en cuenta que un partido perdió 30 escaños, tú no puedes perder 1. Y esto hizo el PPC catalán. Y lo mejor es que tuvo como jefe de campaña a Oscar Ramírez, que no lo pudo hacer peor y aún sigue en su cargo. En la empresa privada llevaría días en la cola del paro.
El PPC de Cataluña no está en una vía muerta, la verdad es que tiene todos los número para desaparecer. Y más teniendo en cuenta el crecimiento e VOX. Y teniendo en cuenta esto-peor no puede estar- Josep Bou toma las riendas y echa a 3 de los amigos. Eduardo Bolaños, Xavi Cañigueral e Isaac Martín. Con lo cual no solo desmonta la estructura de la provincial de Barcelona, sino la Cataluña, pues Bolaños es el jefe de gabinete de Alejandro Fernández. El barco está tocado. Aún no hundido.
Para rematar la jugada los sustituye por dos personas afines a él y a Alberto Fernández Díaz. Con lo cual se da la vuelta a la tortilla. La provincial, aparte de cargarse todas las presidencias comarcales, ha desmotivado a los votantes del PPC. Si no se han dado cuenta, se les ha de explicar. Muchos de los votos que a recibido VOX es por culpa de los dirigente de la provincial del PPC. Lo han hecho tan bien que la gente ha decidido cambiar de partido antes de votar a Alejandro Fernández. Y lo repito, es uno de los mejores políticos que hay en Cataluña, pero ha elegido malos compañeros de viaje.
Ahora parece que Bou, al frente del PPC renovará las cosas, con el paced de Génova. Esto es una gran noticia. Muchas se marcharon del partidos asqueados por culpa de este grupo de amigos. Se perdieron las ilusiones, la esperanza. Era más de los mismo. Y sólo faltó que ficharan a una ex de Ciudadanos y a una ex de Unió. Eso nadie lo entendió y más, teniendo en cuenta que dentro del partido hay personas con más valía y que han dado la cara desde hace muchos años. No hablamos sólo de Xavi García Albiol. También tenemos a Manu Reyes -que fue alcalde de Castelldefels- y a Santi Rodríguez -elegido secretario general del partido, en sustitución de Dani Serrano, cargo que ya ocupó-, que como nadie se mueve por el Parlamento de Cataluña.
Nos esperan tiempo buenos en el PPC. Parecía que todo estaba acabado pero si Josep Bou continua con su labor, con toda probabilidad se conseguirá remontar un partido que está e la UCI. Creo que Bou es lo que necesitaba el partido en Cataluña. Como en su momento necesitaba un Alejo Vidal-Quadras o una Alicia Sánchez-Camacho. Personajes así construyen un partido y, más, en momentos de crisis interna. Por lo cual, hay que decirle a este verso suelto, que tiene un gran trabajo por delante. Que no desfallezca. ¡Y que sí! Cataluña necesitas personas como él, teniendo en cuenta lo podrida que está la política catalana.