El molde de la escultura ya ha sido finalizado en barro y se espera que pueda salir de los talleres de fundición de bronce durante los primeros meses del nuevo año. Se trata de un coloso de 2,82 metros de altura que, junto a su pedestal, alcanzará los 6,32 metros. La obra representa a un legionario veterano, de la etapa fundacional de la Legión, ataviado con la uniformidad de la época, agarrando el fusil con las dos manos y con la bayoneta calada. Bajo sus pies, se representa un terreno pedregoso, queriendo recrear la intervención legionaria en la guerra del Rif, de 1920. El boceto es una creación de Ferrer-Dalmau, mientras que Amaya es el encargado de esculpir el monumento. «Detrás de la estatua hay un importante trabajo de documentación», señala el escultor.
Una vez finalizada, se instalará en Madrid, aunque aún no se ha determinado el lugar exacto de su ubicación. Dalmau y Amaya ya han colaborado con otras iniciativas, como la de la estatua en homenaje a los Héroes de Baler, que se inauguró a comienzos de 2020, en la plaza del Conde del Valle de Súchil, en el distrito madrileño de Chamberí.
Cómo colaborar
Los interesados en aportar su grano de arena a esta iniciativa —que se enmarca en el centenario de la Legión— podrán hacerlo por medio de una transferencia bancaria a favor de la Fundación Museo del Ejército (en el número de cuenta: ES54 0049 2604 4522 1522 4393), por medio de un cheque nominativo o por bízum (01664), indicando en todos ellos el motivo: "Estatua centenario de la Legión".
Para mayor información, también puede descargarse el díptico que acompara a ésta noticia.