Pese a que la mejora en la búsqueda de riesgo llevó al euro a avanzar ligeramente frente a divisas refugio como USD, JPY y CHF, su naturaleza pro-cíclica no ha sido suficiente para que esta divisa avance de manera más amplia en el entorno del G10. Los pedidos de fábrica en Alemania sorprendieron con una caída de la demanda en mayo, según los datos publicados esta mañana, que algunos interpretan como un inicio desigual para la recuperación económica del país. Los pedidos cayeron un 3,7% intermensual, muy por debajo del consenso de un incremento del 0,9%. El dato principal se vio lastrado por el desplome del 6,7% intermensual en los pedidos de exportación, debido sobre todo a la caída de la demanda de los países de fuera de la eurozona durante el último mes. Sin embargo, un menor flujo de ingresos no debería ser preocupante para la producción en el corto plazo puesto que son las limitaciones en los suministros las que han estado frenando la producción con relación a los nuevos pedidos. Sin embargo, este dato más flojo de lo esperado ha podido contribuir esta mañana a que el euro se quedara por detrás del resto del G10 en su avance frente al dólar. Hoy, toda la atención se centrará en el Banco Central Europeo que tratará la revisión de su estrategia en la reunión sorpresa convocada para esta tarde. La presidenta Christine Lagarde fue quien inició este debate en enero de 2020, pero se retrasó por la pandemia. Probablemente la serie de reuniones de esta semana no se cierre esta tarde, pero los participantes del mercado estarán muy atentos ante cualquier posible titular con respecto a los temas clave a tratar.
Las buenas vibraciones en los mercados del Forex de esta mañana están ayudando a la recuperación de la libra que, en el momento de redactar este informe, cotiza 0,3% al alza frente al dólar. El par GBPUSD cotiza ahora a unos niveles que no se veían desde la apertura del martes de la semana pasada, y va ganado inercia para ir recuperando palmo a palmo el terreno perdido tras la reunión de la Fed de junio. A la sensación general de los mercados se une la noticia de que el Reino Unido probablemente elimine las últimas restricciones por la COVID-19 el 19 de junio. En su comparecencia de ayer por la tarde, el primer ministro Boris Johnson declaró que probablemente se elimine el distanciamiento social y las restricciones de aforo a mediados de junio, aunque la decisión oficial se anunciará el día 12. De esta forma, parte de la economía, como los locales de ocio nocturno, reabrirá, a la vez que se permitirán mayores aforos en los eventos deportivos y de otro tipo. Aunque esto solo representa una pequeña parte de la economía del Reino Unido, lo más importante es la señal que envía a los inversores y a la confianza de los consumidores con respecto al estado de la situación sanitaria en general, como refleja el repunte de la libra de esta mañana. Algo más tarde en la mañana, se publicará el PMI de la construcción que se espera se modere del 64,2 al 64,0 en junio. Sin embargo, tanto el PMI compuesto como el del sector servicios de ayer superaron las expectativas, apuntando a que existe el riesgo de que el PMI de la construcción también sea algo más elevado.
El índice DXY cotizó prácticamente plano durante la jornada de ayer en la que los mercados estadounidenses permanecían cerrados por la festividad del 4 de julio. El dólar sí se debilitó ligeramente en determinados pares de divisas, continuando los movimientos vistos el viernes tras la publicación de un dato mixto sobre el empleo en EE. UU. que no llegó a convencer de un adelanto de la normalización de las políticas monetarias, pero estas pérdidas no se dieron en todo el entorno del G10. El centro de la atención se mantiene en la evolución de la recuperación de las economías fuera de EE. UU. mientras los mercados tratan de evaluar el riesgo que supone que las distintas variantes del virus retrasen las reaperturas. Mientras tanto, los operadores en dólares mantendrán un ojo en la ruptura temporal de las negociaciones de la OPEP+ puesto que los precios del petróleo no solo son un indicador del sentimiento general hacia el riesgo, sino que el crudo se cotiza en dólares, lo que quiere decir que los movimientos en los precios del crudo suelen provocar reajustes en el billete verde, sobre todo con las divisas de los países con grandes reservas petroleras. Con el dólar ligeramente más ofrecido antes de la publicación mañana de las actas de la reunión de la Reserva Federal, esta tendencia podría prolongarse durante el resto del día si el dato de los índices de los gestores de compras no afectan a los mercados.
El dólar canadiense no logró encontrar ayer terreno sólido en el que apoyarse. Pese a no tener grandes noticias y a haber pocos movimientos en el mercado del petróleo, el loonie se quedó atrás en el movimiento del G10 y fue el que sufrió las mayores pérdidas de la jornada frente al dólar. Esta mañana, con el petróleo más de un 2% más alto, justo por debajo de los 77 $ por barril, el dólar canadiense repunta con el G10 para recuperar todas sus pérdidas de ayer. Los datos macroeconómicos de ayer en Canadá se centraron en la encuesta de expectativas empresariales del T2 del Banco Central, en la que los indicadores de confianza del consumidor subieron hasta niveles de récord al trasladarse el optimismo por las vacunas a los planes de consumo. El efecto de la vacunación no se quedó ahí, puesto que los altos directivos informaron de unas robustas previsiones de ventas, elevadas intenciones de inversión, planes de contratación de récord, limitaciones de capacidad, y previsiones al alza tanto para los salarios como para la inflación. Los resultados de esta encuesta sobre expectativas empresariales sirvieron para confirmar nuestras previsiones de que el Banco de Canadá seguirá reduciendo su programa de expansión cuantitativa en unos 1.000 millones de dólares canadienses a la semana en su reunión del 14 de julio. Sin embargo, este dato positivo, no sirvió para que el dólar canadiense abandonara su senda negativa de ayer. Puede que el precio del dólar canadiense siga titubeando hasta la publicación el viernes de los datos del mercado laboral, que probablemente sea la mejor señal para que el Banco Central decida si puede seguir con sus previsiones optimistas e inclinarse más hacia el lado duro para seguir reduciendo la expansión cuantitativa.