Ajustarse cada vez con mejor acierto a las demandas de los clientes, sus patrones de consumo y las variables que a ello se adhieren. Esa podría ser, sin lugar a dudas, la principal misión que tienen las modernas empresas del sector eléctrico, cuyo servicio, aparte de esencial para el día a día de cualquier persona, debe resultar competitivo y atractivo, y no solo desde el precio, sino desde un reconocible cambio de paradigma que mejore y haga evolucionar a un sector que curiosamente peca de tradicionalista.
Digitalización de la empresa y el servicio
Uno de los aspectos donde mejor se mide la evolución del sector eléctrico como servicio es en la llegada y consolidación de compañías de luz 100% digitales como chippio.es, una empresa que pretende entrar con mucha fuerza en el mercado español.
La digitalización ha permitido que los consumidores sientan mucha más tranquilidad, considerando siempre que se vive en una época donde la mayoría de los usuarios tiene un smartphone, y le resulta mucho más cómodo utilizar una aplicación móvil para gestionar sus facturas, pagarlas, hacer reclamaciones sobre las mismas o contactar con el servicio al cliente. En el caso de la aplicación de Chippio está disponible las 24 horas y los 7 días de la semana, evitando el engorro y la pérdida de tiempo de las llamadas tradicionales a las empresas aún más tradicionales, que no necesariamente iban a derivar en soluciones favorables a sus usuarios.
El servicio, entonces, se digitaliza, y con ello se beneficia enormemente a los usuarios, que ahora son protagonistas activos de su servicio de luz.
Soluciones solo propias en una era digital
Si por algo se caracteriza la era digital es por la posibilidad que brinda a que las empresas sean mucho más competitivas y puedan diferenciar de excelente manera sus propuestas de servicios.
Aunque ha tardado en llegar, en el caso del sector eléctrico y siguiendo los pasos de proveedores como Chippio, hay soluciones que se caracterizan plenamente por pertenecer en tiempo y forma a la era en la que han sido concebidas:
- Luz gratis: cada día,los clientes ganan una hora de luz gratis, que pueden acumular y descontar de la factura que decidan.
- No hay permanencias: no hay letra pequeña ni trampas, por lo que los usuarios son libres de irse cuando así lo quieran, pero como aseguran desde la empresa, decidirán siempre quedarse por los servicios y su competitividad.
- Tarifa transparente: la factura incluye cada uno de los ítems que se están cobrando, con explicaciones detalladas de cada concepto. Se acabó el tiempo en el que de la factura solo se entendía el importe a pagar, pero quedaban muchas dudas sobre por qué se estaba pagando cada cosa.
- Sin burocracia: cambiarse a este proveedor es tan fácil como hacerlo desde la app, en pocos pasos, ya que ellos se encargarán de hacer todos los trámites con el proveedor anterior.
Energías cada vez más limpias
Pero si la innovación ha llegado al sector eléctrico, eso ha sido gracias a las energías renovables. Muchas empresas están comprometidas directamente con ello, sea mediante la producción de las mismas o por la adquisición de certificados inherentes al tema -caso de Chippio.es-, de manera que pueden garantizar que toda la energía que consumen sus clientes ha sido producida en el sector de las renovables, lo que no solo tiene que ver con mejorar la imagen tanto del cliente como de la empresa, sino que brinda un componente emocional interesante que invita a confiar en ellas y a apoyar su misión de masificar el uso de las energías con bajo nivel de contaminación.