Una vez llevado a cabo este proceso, Rand convierte esos euros en tokens estables (stablecoins), es decir, en una moneda que no tiene fluctuaciones y mantiene su valor, como sucede con el euro o el dólar.
Cuando ha pasado el tiempo fijado, el rendimiento que han generado esos ahorros se sortea entre los participantes del grupo. El ganador o ganadores (en función del acuerdo al que se llegase en el momento de creación de ese grupo) recibe ese rendimiento en euros y, el resto de participantes, la cantidad que decidieron ahorrar en un primer momento, por lo que todos recuperan su parte.
“Bajo el lema “Party to Earn”, Rand pretende ayudar a la gente joven sin conocimiento cripto a beneficiarse de los rendimientos económicos que pueden generar sus ahorros. Aunque la cantidad que aporta cada persona no sea demasiado alta, al ahorrar en grupo y sortear el rendimiento conseguido, los beneficios pueden ser más relevantes, lo que convierte este producto en una opción atractiva para el usuario, comenta el CEO, Pol Martín Espelt.
Por su parte, quienes han liderado la ronda de financiación, ven este modelo de negocio como una innovadora fórmula para las fintech: “Estamos convencidos de que la visión de Rand de actuar de puente entre el mundo de las finanzas tradicionales y el prometedor, pero muy complejo mundo de las finanzas descentralizadas (DeFi), es una gran oportunidad de negocio. Del mismo modo que las fintechs están disrumpiendo todos los servicios bancarios, los híbridos Defi – fintech como Rand, cambiarán radicalmente el negocio de préstamos y depósitos tal como los conocemos hoy”, asegura Ignacio Fonts, Managing Partner de Inveready.
Además, Samuel Gil, Partner y Chief Invesment Officer de JME Ventures, comenta: “Rand transforma las atractivas rentabilidades que ofrecen hoy en día las finanzas descentralizadas (DeFi) en un producto que combina de forma transgresora ahorro con diversión en grupo. Creemos que la combinación puede ser muy atractiva y estamos encantados de apoyarles en esta etapa.”
La intención de Rand es conseguir una inversión de otros 2.500.000 euros en los próximos meses mediante una ICO (Initial Coin Offering), que consistirá en la venta de su propio token que permitirá a sus compradores participar de los beneficios que genera la aplicación.