Por eso, Reclama Por Mí, plataforma especializada en la defensa del consumidor, alerta sobre esta realidad y asegura que, una vez identificada la situación, la única forma de resolverla es reclamar la tarjeta revolving a la entidad emisora para recuperar los intereses. Este trámite ofrece soluciones tanto por vía extrajudicial como judicial, con una tasa de resolución alta.
Por qué las tarjetas de las gasolineras pueden ser tarjetas revolving
Muchas empresas de carburantes como Repsol, Cepsa o BP comercializan sus propias tarjetas de la mano de entidades como Wizink, Bankinter, Caixabank, BBVA o Santander con las que prometen “premiar” la fidelidad de los clientes con descuentos. Sin embargo, no son una simple opción con la que pagar y obtener descuentos cada vez que repostamos sino que, en muchas ocasiones, cuando se realiza un pago sin tener fondos disponibles este se aplaza de manera automática con sus correspondientes intereses, de más del 20% TAE. Con esta modalidad de revolving la compra quedaría aplazada y las cuotas se centrarían en el pago de intereses reduciendo al mínimo la parte de amortización del crédito, lo que provoca que la deuda se alargue con el tiempo.
Esta problemática es aún mayor dado el hecho de que la mayoría de las veces los clientes que hacen uso de estas tarjetas no son conscientes de haber aplazado un pago, ni de las condiciones reales de la misma. Esto se debe a que la comercialización de estas tarjetas se suele dar en los propios puntos de repostaje, siendo la contratación muy poco clara y transparente y las condiciones de contratación no se explican de forma adecuada, ya que solo se mencionan los beneficios y no las obligaciones que se contraen.
Cuales son las tarjetas revolving de gasolineras más conocidas
Tarjeta Visa Cepsa de Wizink
Tarjeta Visa BP de Bankinter
Tarjeta Repsol Más Crédito de BBVA
Por qué se puede realizar una reclamación
Reclama Por Mí ha gestionado diversas reclamaciones de usuarios a los que se le habían cobrado TAE de hasta el 27%. El propio Tribunal Supremo se pronunció sobre este tipo de financiación en marzo del 2020 considerando el caso juzgado como usura, en virtud de la Ley de Represión de Usura de 23 de julio de 1908. El resultado es la devolución de todos los intereses cobrados de más que excedan el capital prestado y, por supuesto, la cancelación del contrato, lo que comenzó una ola de reclamaciones de miles de ciudadanos de todos los perfiles afectados.
Un ejemplo de tarjeta revolving de crédito ofrecida por las propias gasolineras y reclamada con éxito por los expertos de Reclama por Mí fue la de una familia de Oviedo, que contrató una tarjeta revolving Visa Cepsa Wizink con la promesa de que le permitiría conseguir descuentos a la hora de repostar. Además, esta tarjeta les permitía realizar pagos y compras y devolverlos “cómodamente” cada mes. Sin embargo, se les aplicaba un interés abusivo del 26,82% TAE, que impidió a los afectados hacer frente a los pagos. Acudieron a Reclama Por Mí para reclamar ante la justicia y, en este caso concreto, además de los altos intereses usureros, se solicitó que se revisaran las condiciones en las que se contrató la tarjeta, que no fueron comunicadas con la transparencia adecuada debido a la letra pequeña del contrato, ni siquiera legible. Después de la intervención de los abogados de Reclama Por Mí, el Juzgado de 1ª Instancia nº 1 de Madrid declaró nulo el contrato, condenando a Wizink Bank a devolver casi 12.000 euros a los afectados por usura y falta de transparencia.