Si bien es cierto que la medida supone una ayuda necesaria para la ciudadanía en un contexto de inflación y aumento constante en el nivel de precios, tanto de la gasolina como de la economía en general, su aplicación y formas no terminan de convencer a los gasolineros.
“La gran duda que surge ahora es saber cuándo se recibirá el cobro correspondiente a las ventas del mes de abril, esta incertidumbre sí que sería importante despejarla para que las empresas, con independencia de su tamaño, puedan provisionar la tesorería o solicitar ayudas financieras para adelantar los 0,20 céntimos por litro vendido”, ha afirmado Montero.
La tesorería de las gasolineras españolas, en jaque
En este sentido, el experto ha explicado que la única información con la que cuentan a día de hoy es el periodo para solicitar el reembolso del mes de abril, que se extiende entre el 1 y el 15 de mayo.
“Nuestra previsión es pedirlo el primer día, pero desconocemos si la devolución será tan rápida como la del anticipo, que osciló entre cuatro y cinco días desde la solicitud”, añade Montero, quien ha aprovechado para recordar la “situación de estrés” a la que se enfrentan las gasolineras ‘low cost’, pues al trabajar con márgenes de entre 5 y 10 céntimos por litro vendido el cash flow por venta alcanza valores negativos de hasta 15 céntimos por litro.
“Esta situación, elevada a una cantidad de días, semanas o meses sin saber cuándo se cobrará, puede llevar a una quiebra financiera de las empresas. Por esto es necesario que las Administraciones despejen lo antes posible las fechas en las que se producirán las próximas tres transferencias”, ha sentenciado el director general de Grupo Moure.